El Real Sitio del Escorial como Modelo Conceptual Estratégico de la Monarquía Hispánica del Renacimiento Español   Leave a comment

 

Felipe II concibió el, hoy denominado, Real Sitio del Escorial, como un híbrido de Hacienda Real (como Aranjuez) y Abadengo (como el Monasterio de Yuste). El Rey concibió Monasterio del Escorial y Entorno como un recinto real  amurallado. Con una Pared Real de Piedra en Seco, "La Cerca Histórica de Felipe II", Juan Bautista de Toledo delimitó los terrenos del entorno del Monasterio. El territorio incluía tierras del Sexmo de Casarrubios (Casa Rubios del Monte, Toledo) y del Real de Manzanares (Manzanares El Real, Madrid).

El Rey y su Arquitecto dejaron fuera de La Cerca, dos poblados medievales: Navalquejigo y Valmayor.

De Navalquejigo pervive el Concejo, la Iglesia, el Cementerio, la Picota, el Corral del Común y el Potro de Herrar. De Valmayor, después de la construcción del Embalse de Valmayor, sólo ha llegado hasta nosotros la Iglesia Parroquial, la Ermita de Valmayor (Valdemorillo).

Por su ubicación geográfica, quedó fuera de La Cerca, El Quexigal (Cebreros, Ávila), que con anterioridad a la Carta de Fundación del Monasterio había pertenecido al extinto Asocio Medieval, Universidad y Tierra de Ávila.

Desde principios de la Edad Media, tanto el Sexmo de Casarrubios como el Real de Manzanares habían estado integrados al Asocio, Universidad y Tierra de Segovia, que ha subsistido, alegóricamente, como Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.

 En 1561, La Villa de El Escorial, La Herrería, El Castañar, La Alberquilla, Peralejo y La Fresneda formaban parte del Sexmo de Casarrubios. En aquel tiempo, Casarrubios del Monte, por mor de Isabel I de Castilla, se había convertido en Señorío de Casarrubios: Don Gonzalo Chacón fue el primer Señor de Casarrubios. Desde entonces la representación del Sexmo de Casarrubios la ostentó, Robledo de Chavela. 

 El Recinto Amurallado Escurialense comprendía también, El Campillo, Palacio de Monesterio y Valle de los Caídos (Cuelgamuros). Territorios pertenecientes al Real de Manzanares (Manzanares El Real, Madrid). En aquel entonces, El Real de Manzanares había dejado de pertenecer al Asocio, Universidad y Tierra de Segovia (Comunidad de Villa y Tierra de Segovia o Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia), y se había convertido en Señorío de los Mendoza: Don Iñigo López de Mendoza fue el primer Señor del Señorío del Real de Manzanares.

 Con anterioridad a la Carta de Fundación del Monasterio, otra Hacienda Real del Abadengo Jerónimo del Escorial, El Quexigal, perteneció a la Universidad y Tierra de Ávila.

Juan Bautista de Toledo, bajo la  estricta supervisión de Felipe II, urbanizó la agreste naturaleza del recinto amurallado escurialense. Para tratar de interpretar la concepción de mentes tan complejas y eruditas, podemos aventurar que lo hizo en función de cuatro ejes conceptuales estratégicos que implementaron la idea dominante del monarca, convertir El Real Sitio del Escorial en Centro Estratégico e Icono tanto de su Reinado como de la Casa de Habsburgo y de la Monarquía Hispánica. La construccion del Real Sitio del Escorial marcó el punto álgido tanto de la Monarquía Hispánica como de la Cultura Hispánica del Renacimiento Español.

 El proceso de decadencia del Real Sitio del Escorial se hizo irreversible con el cambio de dinastía. A Felipe V y a Fernando VI no les gustó, ni el Monasterio del Escorial ni La Granjilla de La Fresneda, ni los Reales Bosques que hermoseaban sus respectivos entornos.  

Ambos monarcas prefirieron El Real Sitio de La Granja de San Ildefonso (Segovia). La austeridad arquitectónica de los diseños de Juan Bautista de Toledo y de Juan de Herrera resultó incompatible con los gustos de los Monarcas Borbones. A Felipe V (Philippe de Bourbon, Duque de Anjou), La Granja de San Ildefonso le recordaba su Versalles natal, su infancia y adolescencia en La Corte Francesa. Su última voluntad fue ser enterrado en La Granja, lejos del Panteón de Reyes del Monasterio del Escorial.

 Si Felipe II hizo del Escorial el Icono de su Dinastía, Felipe V hizo de La Granja de San Ildefonso, el Icono de la Casa de Borbón. Ello determinó que La Granja del Monasterio del Escorial pasase a llamarse La Granjilla. Hoy, por la Desamortización de Mendizábal, la denominamos, La Granjilla de La Fresneda, para denotar que para ser subastada, fue segregada de La Fresneda a finales del siglo XIX. Fray José de Sigüenza describió La Fresneda como un Parque, como una simulación del Paraiso.

Consciente o inconscientemente, bajo la supervisión de Felipe II, Juan Bautista de Toledo configuró el Real Sitio del Escorial en función de cuatro líneas maestras, de elevado contenido estratégico y simbólico:

1- Monasterio del Escorial, Villa de El Escorial, Torre de Avendaño (La Granjilla), El Alcázar (Madrid).

2.- Torre de Avendaño, El Campillo, Palacio de Monesterio, Segovia, Valladolid.

 

3.- Monasterio del Escorial, El Quexigal, Ávila, Valladolid.

 

4.- Monasterio del Escorial, Castillo de Casarrubios del Monte (Toledo), Real Monasterio de Santa Ana (Badajoz), Real Monasterio de Santa María de Belén (Lisboa).

  

 

Publicado 18 agosto, 2010 por Andrés Magaña García en Sin categoría

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