EL REAL SITIO DEL ESCORIAL A LA LLEGADA DE FELIPE II: CUANDO EL ESCORIAL, LA FRESNEDA, VALMAYOR, PERALEJO, LA ALBERQUILLA, ZARZALEJO, NAVALQUEJIGO, CAMPILLO, MONESTERIO Y LAS FERRERÍAS DE FUENTE LÁMPARAS PERTENECÍAN A LA UNIVERSIDAD DE LA TIERRA DE SEGOVIA, SEXMO DE CASARRUBIOS   Leave a comment

En 1302 el Concejo de Segovia a través de su plan de Ordenamiento de repoblación, constituye una cuadrilla compuesta por [caballeros, escuderos, dueñas y doncellas”, para poner en cultivo los espacios correspondientes a la Fresneda1. Un siglo después, en 1402, uno de aquellos caballeros segovianos, GONZALO FERNÁNDEZ, prohombre de Cuéllar2, venderá sus tierras a la familia MARTÍNEZ DE CÁCERES, permaneciendo el territorio en manos de dicha familia hasta su compra por parte de FELIPE II3.

Los MARTÍNEZ DE CÁCERES llevarán a cabo durante todo el siglo XV un proceso paulatino de adquisición y dominio de todo el territorio de La Fresneda en detrimento de los pequeños propietarios4, de tal forma que al finalizar el siglo todo el territorio estará controlado por dos grandes propietarios: HERNANDO DE CÁCERES y ANTÓN MARTÍNEZ DE CÁCERES, cuyas heredades se dividen en cuatro porciones5.

Entre 1505 y 1509 el licenciado PEDRO MERCADO, persona vinculada al servicio de los Reyes Católicos y de la reina Doña Juana, en calidad de Alcalde de su casa y corte, adquiere una de las porciones. De su matrimonio con Doña INÉS DE PEÑALOSA nacerán dos hijos, el primero, el licenciado PEDRO MERCADO DE PEÑALOSA será consejero de Carlos V, y el segundo, Don FRANCISCO DE PEÑALOSA, también conocido como Don FRANCISCO DE MERCADO, será Prior de Almería y capellán de Su Majestad FELIPE II, al cual venderá su parte correspondiente de La Fresneda en 1562.

La otra rama de la familia de HERNANDO DE CÁCERES confluye en TERESA DE HEREDIA, monja del convento de San Vicente de Segovia, institución que disfrutará de su parte de heredad hasta su venta a FELIPE II en 1563.

De la descendencia de ANTÓN MARTÍNEZ DE CÁCERES encontramos por una parte a Don ALONSO OSORIO DE CÁCERES, quién venderá su parte correspondiente de heredad a FELIPE II, en cuyo huerto mandará plantar el primer jardín de La Fresneda. Por otra parte está Doña ANA DE OSORIO que tras su matrimonio con Don FRANCISCO DE AVENDAÑO, será madre de Doña ÁGUEDA DE AVENDAÑO que casada a su vez con otro FRANCISCO DE AVENDAÑO, serán los vendedores de la cuarta porción de La Fresneda a FELIPE II.

FELIPE II en 1562 adquiere un territorio perfectamente estructurado que hasta entonces había estado controlado por cuatro grandes propietarios que disponían de una superficie extraordinariamente grande en comparación con las propiedades de los campesinos de El Escorial, sirviendo de preámbulo a lo que será la gran explotación latifundista jerónima de los siglos siguientes.

Esta estructura de la propiedad propicia un cerramiento y acotamiento de los campos abiertos de La Fresneda constituyendo los herrenes de los que informa PEDRO DE HOYO en su informe, en donde nadie “en ningún tiempo puede entrar dentro sin licencia o su pena”6

Dentro del sistema de cultivo y de explotación de la tierra encontramos una enorme fragmentación del espacio con 4 dehesas correspondientes a cada propietario; 4 cotos con pasto para ganado; un ejido, en donde se alimenta el ganado de los campesinos residentes, 42 prados, un número indeterminado de herrenes, hasta 44 “rentas”, linares, huertos y viñas.7

Gracias a la abundancia de fuentes, arroyos y manantiales, los prados serán óptimos para el pasto de la ganadería, siendo éstos arrendados al campesinado local y constituyendo la principal fuente de riqueza de La Fresneda.

De gran importancia económica serán también las tierras de sembradura, fundamentalmente de trigo, cebada y centeno. Al cultivo del lino se destinarán las zonas más húmedas, como los márgenes del río Aulencia. El lino, una vez sometido a una mínima elaboración producía la obtención artesanal de lienzo.

El cultivo de la vid se llevaba a cabo en tres grandes espacios, uno de ellos era la llamada viña de DOÑA ANA DE OSORIO, después englobada dentro de los márgenes del Parque ideado por Felipe II para disfrute de La Fresneda.

También tenemos noticia del cultivo en cantidad variable de olivos y frutales, como almendros, guindos, manzanos, higueras, membrillos, perales, nogales, ciruelos blancos y encinas.

Actividades económicas secundarias en La Fresneda serán los cultivos hortofrutícolas, cosechados en una gran huerta de aproximadamente 1,25 hectáreas, perteneciente a la familia de ALONSO DE OSORIO, que FELIPE II integrará como un gran huerto en el parque de La Fresneda.8

Otra actividad económica secundaria será la explotación de la madera y de la leña, empleada como fuente calorífica y como materia prima para la fabricación de carros, carretas, y tirantes para la construcción de viviendas, etc.

También encontramos en menor medida la práctica de la caza menor y la pesca como fuentes de alimento, así como tenemos noticia de la existencia de 30 colmenas “muy buenas y grandes, con sus aderezos”.

En resumen, desde el punto de vista económico, el término de La Fresneda, surgido como uno de los principales enclaves repobladores de los siglos XIII y primeros años del siglo XIV, sufrió durante el siglo XV un proceso de concentración de la pequeña propiedad campesina en manos de cuatro familias, pertenecientes a la pequeña oligarquía nobiliaria segoviana, que de forma individual constituyeron cuatro grandes latifundios. En cada una de sus porciones establecieron un régimen de propiedad cada vez más moderno, cerrando para su uso cuantos espacios consideraron de interés, al tiempo que establecían un sistema de explotación de la tierra basado, fundamentalmente y casi exclusivamente, en los arrendamientos al campesinado, diversificando sus percepciones en dinero y productos, de tal manera que de sus tierras podían obtener todo cuanto necesitasen para una holgada subsistencia.

El poblado de La Fresneda se organizaba en torno a la Iglesia de San Juan Bautista, cuya capilla mayor levantada sobre robustos contrafuertes se conserva hoy tal y como la conocieron los aldeanos del lugar de los siglos XIV al XVI9.

Las construcciones más humildes del poblado eran las llamadas casas pajizas, a veces de una sola estancia, realizadas a base de materiales básicos, como la madera y el barro. El techo se cubría con los denominados “cortes de lata”, es decir tablas sin pulir sobre las que se colocaba paja y ramas.

Las denominadas “casas herrén”, eran edificios con cimientos de piedra y cubiertas de teja, que disponían de un espacio acotado o herrén contiguo para el alimento y estancia del ganado.

A mediados del siglo XVI el núcleo principal de la aldea es propiedad de Don ALONSO OSORIO DE CÁCERES que confiesa poseer:

“(…)  doce pares de casas grandes y pequeñas, todas texadas y de buena madera y paredes de piedra y algunas con sus corrales delante, que rentaran con pajares y todo veinte ducados”.

Todavía hoy día se conservan, a escasa distancia de la capilla y frente a ella, algunas construcciones de una sola planta, con muros de mampostería y cubiertas de teja curva a dos aguas, que presentan soluciones tipológicas interesantes como son las chimeneas construidas en granito10. Estos edificios, y otros de las mismas característica, ¿acaso vestigios del primitivo poblado?, tienen el enorme interés de representar uno de los escasos testimonios de tipologías rurales de la zona, completamente desaparecidas del casco urbano de El Escorial.

NOTAS DE PIE DE PÁGINA

1 SÁNCHEZ MECO, G., 1995, p. 82.

2 Carta de venta que otorgó Ruy González de Faces, como testamentario de Dª Menucia su mujer, hija que fue de Gonzalo Fernández caballero de Cuellar, a Diego Martínez de Cáceres, vecino de Segovia, de toda la heredad de pan llevar, prados de guadaño, árboles frutales, aguas estantes, manantes, dos casa pajizas con otros solares de casas, y con la casa Molino, rueda, cocedero, con todo su aderezo por 3.000 Maravedís de la moneda usual de diez dineros el maravedí, la cual paga fue en doblas marroquís, hecha a 4 de agosto de 1402 años, ante Juan García, escribano. A.G.P. San Lorenzo. Monasterio. Leg. 1.812.

3 La vinculación de La Fresneda con la familia Osorio de Cáceres ha llevado a plantear a AZNAR, F.: El monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial, Madrid, 1985, p. 7 y SÁNCHEZ MECO, G. 1995, p.196, la hipótesis de que Felipe II se abría decantado por la aldea de El Escorial para construir su Monasterio por estar próxima a la propiedad del marqués de Astorga, noble con la hacienda hipotecada por una banca florentina y hermano de Isabel Osorio de Cáceres, amante del Rey. Uno de los propietarios de La Fresneda, Don Alonso Osorio de Cáceres era hermano de Isabel y muy probablemente aunque sin plena confirmación Marqués de Astorga. [[¿?]]

4 Carta de venta, con ciertos autos de justicia, y una provisión real en ella inserta, por la cual, con autoridad de justicia, se vendió a D. Diego Martínez de Cáceres, vecino de Segovia, la heredad de la Fresneda, que fue de Gonzalo González, hijo de Gómez González, según más largamente se contiene en la dicha escritura. Su fecha Segovia, 5 de julio de 1417, paso ante Ruy Fernández, escribano de S.M. en la dicha ciudad. A.G.P. San Lorenzo. Monasterio. Leg. 1.812.

5 SÁNCHEZ MECO, G.: Op.Cit., p. 84

6 Vid. Cit. 2.

7 Don Francisco de Peñalosa y Don Gerónimo de Mercado. Relación de la dehesa y prados que tienen en el heredamiento de la fresneda y lo que ha cada uno de ellos, le v balido y rentado los cuatro o cinco años atrás y las pretensiones que cada uno de ellos pretende tener. Doc. Sin fecha. A.G.S. Casas y Sitios Reales, Leg. 258, Fol. 427.

8 Memorial de la hacienda que don Alonso Osorio tiene en el lugar de la fresneda y las compras que están fuera y están señaladas y declaradas así prados como tierras y aprovechamientos de las dichas heredades. A.G.S. Casas y Sitios Reales, Leg. 258 Fol. 421.

9 Licencia del gobernador de Toledo, Girón al prior del convento de San Lorenzo para edificar una capilla en la Fresneda y que en ella se diga misa. Toledo a 6 de julio de 1566. Firmada de Pedro Gómez Tello Girón. A.G.P. San Lorenzo. Monasterio. Leg. 1.686.

10 A.A.V.V. Arquitectura y desarrollo urbano, tomo V. Comunidad de Madrid, Colegio Oficial de Arquitectos. Madrid, 1998, p. 99.

Créditos: Profesores y Catedráticos de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Universidad Complutense de Madrid (www.lafresneda.org).

Publicado 23 noviembre, 2010 por Andrés Magaña García en Sin categoría

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