Felipe II según Geoffrey Parker   Leave a comment

Lo que hace definitiva y ejemplar esta biografía de Felipe II que ha escrito Geoffrey Parker, es, por una parte, el manejo continuo de una vastísima documentación, esos miles y miles de cartas y billetes, de los que va citando con singular acierto las más significativas frases y extractos, espigados personalmente de archivos y libros diversos; el manejo de ese repertorio se integra, precisa y magistralmente, en un análisis crítico y un vivaz y contrastado examen de los aspectos personales y las actuaciones políticas de su complejo protagonista, gobernante de muchos dominios enfrascado en un ambicioso y desmedido afán de verlo y decidir todo, incluso en los menores detalles.

Nos ofrece así, a la vez, una biografía dramática de un Felipe II agobiado en su empeño por ordenar todos los detalles de su entorno, con su obstinada atención a las “menudencias”, sumergido en su espeso y laberíntico papeleo, un desconfiado monarca de personalidad obsesiva y compulsiva. El relato nos describe un fascinante recorrido histórico que va considerando, año por año, los éxitos y los fracasos de su largo reinado, y sus muchos escenarios y conflictos europeos.

Distanciada tanto de los feroces ataques de la sesgada Leyenda Negra como de los panegíricos ocasionales, la biografía de Parker dibuja una imagen muy equilibrada y en claroscuro de un rey abrumado por las inmensas cargas de gobierno, ruinosas guerras y continuas angustias económicas, y con un carácter desconfiado e inflexible, con su vida familiar un tanto desdichada, y una política exterior lastrada por la falta de perspectivas, agobios económicos y su intransigencia religiosa.

Si también el ocaso de Carlos V fue muy melancólico, como Parker recuerda, el final de su heredero fue tristísimo, dejando una nación acongojada, arruinada, e inquisitorial, con graves desastres en los Países Bajos y en la guerra contra Inglaterra. Pese a notas positivas, como la construcción del monumental Escorial, la afición regia a los parques, los libros y las bellas pinturas (que algo justifican verlo como “un príncipe del Renacimiento”), el balance de su actuación resulta sombría y negativa.

De poco le sirvieron, en sus maquiavelismos, “el secreto y la disimulación” que él tanto apreciaba. Pese a sus esfuerzos titánicos y su infinito papeleo Felipe II careció de la inteligencia necesaria para sostener tan desmesurado imperio, su terca intransigencia religiosa le obstaculizó la paz, y el Dios en que confiaba no acudió a socorrerle en el momento oportuno ni en la “empresa de Inglaterra” ni en otras guerras.

Sobre todo esto ha compuesto Parker un texto de impecable tensión narrativa, muy bien pautado y con atractivos títulos para cada capítulo, con amplias perspectivas, y con incontables citas, ágilmente espigadas tras una exhaustiva investigación, textos que potencian la diversidad de voces y un fuerte sabor de época. Su escritura tiene el nervio dramático de los buenos textos históricos, atrapa al lector y le hace muy difícil abandonar las secuencias de una narración extensa, minuciosa, pero vivaz y amena.

El retrato íntimo del rey alterna con la mirada sobre su corte y su época; lo biográfico y lo histórico encajan en esta mirada crítica con una admirable soltura. Creo que se presta a una reflexión sobre cuánto marcó el destino de España este rey de tan larga sombra. Y en ese sentido esta biografía merece una lectura ribeteada de consideraciones éticas. Desde luego, hay otras biografías de Felipe II, críticas, doctas y recientes; pero creo que ninguna tan convincente, documentada, y de buen ritmo, es decir, tan “definitiva”.

Como dice en su subtítulo la portada del libro, ésta quiere ser “la biografía definitiva” del fundador de El Escorial, “el monarca más poderoso de la Cristiandad”, el soberano que rigió con poder absoluto y talante implacable los dominios del inmenso imperio español durante 40 años, en los que sólo unos pocos meses fueron de paz. Como investigador infatigable sobre esa figura y su época, Geoffrey Parker tiene en su haber numerosos estudios y media docena de libros muy importantes, y una biografía más breve y bien conocida, su admirable Felipe II (Alianza Bolsillo, 1978), que ya presentaba su visión del tan discutible y discutido Rey Prudente. Ahora ha reunido en un minucioso y monumental libro, de mil páginas de texto, trescientas de notas y casi cincuenta de bibliografía, el resultado de sus investigaciones y lecturas críticas a lo largo de casi medio siglo, un espléndido libro dedicado de nuevo (como el citado antes) a su “querido maestro” sir John Elliott.

Créditos: Felipe II. Geoffrey Parker. Traducción de Victoria E. Gordo del Rey (traductora). Planeta. Barcelona, 2010. 1.383 páginas. 39,50 euros; Rey de larga sombra. Carlos García Gual. El País.

 

Publicado 4 diciembre, 2010 por Andrés Magaña García en Sin categoría

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