EL BOSQUE DE LA MATA DEL PAÑUELO EXCLUIDO DEL PARQUE SIERRA DE GUADARRAMA   Leave a comment

Excursión al Alto Lozoya

Datos básicos

Situación. Mata del Pañuelo. Término municipal de Rascafría. Sierra de Guadarrama.
Cómo llegar. Desde Madrid por la autopista de Burgos (A-1) hasta salida 69 en Lozoyuela. Seguir por la M-604 hasta la localidad de Rascafría.
Distancia. 95 kilómetros desde Madrid.
Accesos. Desde la iglesia de Rascafría tomar la calle José Salgado hasta la plazuela de Canto Blanco, donde se inicia la pista forestal por la que discurre la excursión.
Recorrido. Ruta lineal.
Información. Centro de Educación Ambiental Puente del Perdón, kilómetro 27,600 de la M-604, Rascafría, frente al monasterio del Paular. Tel: 918 691 757.

La Mata del Pañuelo es uno de los bosques más importantes de toda la sierra. En este caso se trata de robles o tal vez sea mejor decir los llaman en el Guadarrama: rebollos. Prospera esta masa forestal en el Raso de la Cierva, la amplia y tendida ladera meridional que cuelga sobre Rascafría y que se cubre de punta a punta con un abrigo vegetal que se caracteriza por la fenología de sus hojas.

Son los robles la especie caducifolia que mejor representa el curioso fenómeno de la marcescencia. Consiste en esencia en la permanencia de las hojas sin que caigan de las ramas hasta la primavera, desde que adoptan el típico color otoñal. En el momento en que los vegetales despiertan de su letargo invernal, las hojas caen al suelo, donde se transforman en decisivo aporte nutritivo en el momento en que más lo necesita el árbol.

El insigne poeta Luis Rosales definió mejor que nadie esta curiosidad botánica con su inconfundible estilo: «El roble tiene las hojas atadas con hilo doble».

Desde tiempo ancestral el hombre se ha aprovechado de estos bosques de robles, rebollos o melojos, en cualquier caso Quercus pyrenaica, para obtener madera y alimento para la ganadería que ha sido el más importante recurso sostenible del Alto Lozoya, lo que unido a su importancia ecológica y paisajística, convierten a los robledales del Alto Lozoya a las masas forestales más notables de la Sierra del Guadarrama con los bosques de pino silvestre.

Ya más recientemente, desde finales del XIX, el humano aún encontró otro uso para estos bosques que se ha hecho imprescindible para la sociedad actual, convirtiéndolos en escenario idóneo para el montañismo y el excursionismo; para el contacto con la naturaleza, en definitiva.

A pesar de tantos méritos, estas masas forestales han quedado fuera del proyecto que acaba de presentar el Gobierno madrileño para el futuro Parque Nacional que, con razón, ha pasado a llamarse de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama, pues sólo contempla como territorio suyo las alturas por encima de 1.700 metros.

Estrecho corralito de cumbres, el proyecto ha despertado abundantes críticas, ya que las 13.000 hectáreas que tiene de menos respecto al primer plan de 2005, deja fuera importantes parajes y ecosistemas, como estos rebollares del valle de Lozoya.

Para comprobar lo inadecuado de la declaración, nada mejor que darse un paseo por estos bosques seculares y, de paso, descubrir, al más insigne de los seres que lo pueblan. No es otro que El Abuelo, roblón monumental que crece en el margen de la pista principal que recorre la mata.

Respetado por el acero de los hacheros, el vetusto vegetal sobresale en mitad de la maraña de sus renuevos, que prosperan arracimados y con hechuras raquíticas. Crecido al pairo de talas e incendios, ha desarrollado su porte imponente.

Alcanzarlo es una actividad más que recomendable para el invierno, tanto por no ser demasiado larga, como por transcurrir por baja cota, lo que evita la abundancia de nieve, y siempre por una cómoda pista.

Para ello, echarse a andar desde la parroquia de Rascafría Avenida de José Salgado adelante. En su final, una plazuela y más allá una pista que pasa junto al campo de fútbol de la localidad.

De inmediato cruza una valla americana, que delimita el comienzo del melojar. Se deja atrás una explotación y se cruza otra cancela para alcanzar la parte más espesa del bosque.

Aunque no deja de ganar altura, la pista remolonea de un lado a otro de la ladera. Se diría que le gusta la foresta, en este tiempo cubierta de hojas acartonadas. Así se alcanza la tercera curva cerrada de herradura, en un lugar donde el paisaje se abre para mostrar a placer el valle del Lozoya.

Con las nevadas cumbres del Peñalara en el horizonte continúa el siguiente trecho de la tranquila pista, que en menos de un kilómetro se planta junto al gigante rebollo. Bajo su torturada arquitectura de ramas retorcidas en infinitos nudos y su traje de musgo y liquen, se apercibe la sabiduría de sus nombres: El Abuelo, y también El Anciano, que de ambas maneras se le conoce en el Alto Lozoya.

La dureza de los inviernos le hizo crecer chaparro y apenas sobrepasa laaltura de 15 metros, aunque su tronco demuestra sus auténticas dimensiones. Con una circunferencia en la base de 6,25 metros, el diámetro de su desmañada copa alcanza los 12 metros, dimensiones que redundan en los datos aportados por el experto botánico Antonio López Lillo, quien señala que el ejemplar ha cumplido 350 años.

No son sus infinitos y esmirriados vástagos la única compañía de nuestro gigante. A unos 500 metros antes de alcanzar su posición, el caminante se encuentra asimismo junto al camino a un arbóreo compañero. Se trata de otro coloso vegetal, en esta ocasión un pino silvestre, también entrado en años que destaca en la espesa arboleda.

Ya a la altura del melojo monumental, al otro lado de la pista que nos trajo hasta aquí, se abre un claro en el robledal donde prosperan varios ejemplares de pino albar también de llamativos tamaños.

Otras opciones de retorno

Quienes deseen proseguir la caminata, pueden continuar por la pista, quecontinúa su tendido ascenso por la ladera del Raso de la Ciervadurante algo más de un kilómetro. Hasta que alcanza la tercera curva cerrada. En este punto se localiza una bifurcación. Tomada la pista de la derecha, se continúa ganando altura.

Enseguida se alcanza otro cruce, donde nace otra pista ahora a mano derecha. Sin hacerla caso, seguir de frente, ahora en una parte más empinada. Se trata del sendero de pequeño recorrido PR-35, que kilómetro y medio después atraviesa una encrucijada y sigue de frente.No parará de subir hasta tres kilómetros después de la segunda bifurcación, al alcanzar el remoto puerto de las Calderuelas.

La altura de este portacho, dos metros menos de los dos mil, aconsejan dejar la marcha para dentro de un par de meses, para que le dé tiempo a derretirse la nieve.

Otra posibilidad más amable de continuar la ruta desde El Abuelo consiste en alcanzar la primera bifurcación, algo más de un kilómetro pista arriba. Aquí tomar la pista de la izquierda, que emprende una prolongada travesía, en la que apenas gana altura por la ladera durante unos tres kilómetros y medio, hasta que alcanza la altura de unas llamativas peñas. Se trata del Carro del Diablo.

Unos metros más delante por la pista que nos trajo hasta aquí, arranca un sendero a mano izquierda que en ininterrumpido descenso, nos devuelve hasta Rascafría, atravesando la importante mata del rebollar de los Horcajuelos. Ni que decir tiene que, del mismo modo que la Mata del Pañuelo, El Abuelo y sus gigantescos compañeros, ni el Carro del Diablo, tampoco ha sido incluida dentro de los límites del futuro Parque Nacional de las Cumbres de la Sierra de Guadarrama. Una pena.

Ficha
Tiempo: Entre 2,00 y 2,30 horas hasta El Abuelo.
Longitud: 8 kilómetros.
Desnivel: 291 metros, (Rascafría, 1.169 metros; El Abuelo 1.460 metros).
Dificultad: Fácil. Aunque la pista puede estar ocasionalmente nevada o embarrada.
Recorrido: Excursión lineal en caso de llegar sólo al roble monumental. Circular si se continúa hasta el Carro del Diablo y se desciende por el robledal de los Horcajuelos.
Material: Botas recias, ropa de abrigo y bastones de marcha.

 

Créditos y Agradecimientos: Alfredo Merino 03/04/2011, El Mundo Metrópoli

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: