Archivo para la categoría "Patrimonio Histórico Artístico Español de Valor Universal"

MARCO LEGAL DEL PATRIMONIO HISTÓRICO ESPAÑOL   Leave a comment

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Estudios relativos a la protección del patrimonio histórico español de la presente página


La protección penal del patrimonio arqueológico, por Antonio Roma Valdés, Estudios jurídicos del Ministerio Fiscal, 1998, VIII, Madrid, pp. 3-34. En web, mayo, 2001.

Resumen: Patrimonio histórico. Patrimonio arqueológico. Protección penal. Expolio.

Los delitos sobre el patrimonio histórico, por Antonio Roma Valdés, en Delitos y cuestiones penales en el ámbito empresarial, V, 1999, ed. Expansión, Madrid, pp. 441-468. En web, mayo, 2001.

Resumen: Patrimonio histórico. Protección penal. Expolio.

Enlaces a otros estudios relativos a la protección del patrimonio histórico español


La protección penal del patrimonio arqueológico, por Francisco Cabello, Revista de Estudios Ibéricos 3, 1998, pp. 337-353.

Resumen: Patrimonio histórico. Patrimonio arqueológico. Protección penal. Expolio.

Legislación y competencias autonómicas en materia de arqueología subacuática, por Miguel San Caludio Santa Cruz,Museo del Castillo de San Antón, La Coruña, 1999

Resumen: Patrimonio histórico. Patrimonio arqueológico. Derecho Administrativo. Galicia.

Patrimonio histórico, cultura y Estado Autonómico, por Juan Manuel Alegre Ávila, @dministrativo, cíberrevista de Derecho Administrativo 15, julio-septiembre 2000.

Resumen: Patrimonio histórico. Derecho Administrativo. Cantabria. Madrid.

Artículos relativos a la protección del patrimonio histórico de otros países.


The law of treasure trove in England and Wales, por Roger Bland, Comisión Internacional de Numismática, 1996

"Treasures trove" law in Scotland, por Alison Sheridan, Comisión Internacional de Numismática.

Israel law regarding antiquities, por Donald T. Ariel, Comisión Internacional de Numismática.

Belgian laws regarding coin finds, por Johan van Heesch, Comisión Internacional de Numismática.

Legislación comparada


Legislación estatal en materia de patrimonio cultural. Ministerio de Cultura.

Legislación portuguesa

Trasure Act para Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, febrero de 1996.

Textos legales franceses sobre tesoros, por CGB.

Otros vínculos


Numismática y moneda. Numismatics and coins.

Arqueohispania.

Créditos y Agradecimientos: Los delitos sobre el Patrimonio Histórico por Antonio Roma Valdés. Publicado en Delitos y cuestiones penales en el ámbito empresarial, Expansión, Madrid, V, 1998, pp. 441-468. La protección penal del patrimonio arqueológico, por Antonio Roma Valdés, Estudios jurídicos del Ministerio Fiscal, 1998, VIII, Madrid, pp. 3-34. En web, mayo, 2001. aromavaldes@hispavista.com

LA RIQUEZA DE LAS NACIONES: EL PATRIMONIO CULTURAL COMO FUENTE DE RIQUEZA ESPIRITUAL Y MATERIAL: PATRIMONIO MUNDIAL Una oportunidad para el desarrollo   Leave a comment

PATRIMONIO MUNDIAL Una oportunidad para el desarrollo

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La Cátedra UNESCO de Turismo Cultural (UNTREF /  AAMNBA) invita a la Jornada

PATRIMONIO MUNDIAL Una oportunidad para el desarrollo

Lunes 16 de mayo de 2011, de 9 a 17.

Entrada libre con inscripción previa: catedraunesco@turismoculturalun.org.ar

Sede: Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes – Ciudad de Buenos Aires

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"Patrimonio mundial: una oportunidad para el desarrollo"  tiene como objetivo difundir entre profesionales, estudiantes, funcionarios, gestores y público general, los principios básicos de la Convención para la protección y conservación del patrimonio mundial cultural y natural (1972)  y la Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial (2003), así como sus efectos y las oportunidades que brindan para el desarrollo económico, social y cultural de las comunidades implicadas.

PROGRAMA PRELIMINAR

08.30 Acreditaciones

09.15 Apertura. Presentación de los objetivos de la Jornada

09.30 La Convención del Patrimonio Mundial (1972). Alfredo Conti, ICOMOS

10.30 La Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial (2003).Frédéric Vacheron, Gabriela Pacheco. Oficina UNESCO Montevideo.

11.30 Pausa

12.00 Hacia un equilibrio entre protección y desarrollo, los sitios del patrimonio mundial y el turismo. Susan Calafate Boyle, National Parks Servicie, USA.

13.00 Pausa almuerzo

14.30 Impacto del turismo en sitios Patrimonio Mundial en América Latina. Edgardo Venturini, UNC, ICOMOS. 

15.30 Mesa Redonda: Patrimonio Mundial en Argentina, actualidad y perspectivas 

Participantes: CONAPLU, Administración de Parques Nacionales, Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

17.00 Clausura y entrega de Certificados de asistencia

Para mayor información: catedraunesco@turismoculturalun.org.ar

FUNDAMENTOS

En el año 1972 la Conferencia General de la UNESCO adoptó la Convención para la protección y conservación del patrimonio mundial cultural y natural, ratificada actualmente por más de 180 países a la vez que la Lista del Patrimonio Mundial incluye 911 sitios en todo el mundo. En un momento en que se aproxima el 40º aniversario de la Convención, se está desarrollando, en el ámbito internacional, una serie de reflexiones y debates acerca de las perspectivas futuras de su implementación. En este sentido, se requiere el conocimiento y la participación no sólo de las instancias gubernamentales sino también de los campos académicos y comunitarios para una mejor protección y gestión del patrimonio mundial.

Por otra parte, la evolución permanente del concepto de patrimonio cultural llevó, durante las dos últimas décadas, a una consideración creciente de las manifestaciones inmateriales (lenguas, tradiciones, artes del espectáculo, prácticas sociales, conocimientos tradicionales, artesanías, etc.), en muchos casos íntimamente asociadas a los sitios o espacios que sirven de marco a esas prácticas. Haciéndose eco de esa evolución, la Conferencia General de la UNESCO adoptó en 2003 la Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial. A pesar del escaso tiempo transcurrido desde su adopción, esta Convención ha tenido un éxito inmediato que se verifica en los Estados que la han ratificado como en la elaboración de una lista de bienes representativos de todas las culturas del mundo y de las más diversas expresiones del patrimonio cultural inmaterial.

La condición de Estado Parte de estas convenciones implica, para los países, una serie de beneficios pero también compromisos en lo que concierne a la protección, conservación, y salvaguardia de su patrimonio. El impacto de una inscripción en las listas que registran los bienes materiales e inmateriales de interés para toda la humanidad puede verificarse en aspectos económicos, sociales y culturales y, en particular, en el campo específico del turismo.

En este marco, la Cátedra UNESCO de Turismo Cultural (Untref – AAMNBA) propone esta Jornada que tiene como objetivo principal difundir entre profesionales, estudiantes, funcionarios, gestores y público general los principios básicos de ambas convenciones, sus efectos y las oportunidades que brindan para el desarrollo económico, social y cultural de las comunidades implicadas y la presentación de cómo estas Convenciones se aplican en la República Argentina

TEMAS

La Convención del Patrimonio Mundial (1972)

Objetivos de la Convención. Principios generales, beneficios y compromisos para los Estados Partes. El Comité de Patrimonio Mundial. La Lista del Patrimonio Mundial. Requisitos y criterios para la inscripción de bienes en la Lista. Los organismos asesores del Comité de Patrimonio Mundial. Proceso de evaluación de nominaciones y de seguimiento de los bienes inscriptos en la Lista. La Lista del patrimonio mundial en peligro. La Estrategia Global y perspectiva futura de la Convención.  Análisis de sitios patrimonio mundial en América latina.

La Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial (2003)

El concepto de patrimonio cultural inmaterial. Antecedentes de la Convención. Objetivos de la Convención. Principios generales, beneficios y compromisos para los Estados Partes. El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. La lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. La lista del patrimonio cultural inmaterial que requiera medidas urgentes de salvaguardia. La asistencia internacional. Requisitos y criterios de selección. Análisis de bienes inmateriales patrimonio mundial en América Latina.

Hacia un equilibrio entre protección y desarrollo, los sitios del patrimonio mundial y el turismo.

Adecuadamente planificadas las actividades turísticas pueden resultar en un desarrollo sustentable que logre armonía y equilibrio entre protección y desarrollo. Pueden también beneficiar a los sitios del patrimonio mundial, a los recursos culturales y naturales como así también a las poblaciones locales y regionales. Al mismo tiempo las actividades turísticas, si no son sustentables, pueden causar impactos negativos que a largo plazo pueden destruyan los recursos que le confieren valor al lugar.

Impacto del turismo en sitios Patrimonio Mundial en América latina

Impacto de la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial en la actividad turística, beneficios y riesgos. La inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial como una oportunidad para el desarrollo: promoción, generación de empleo, capacitación, dotación de infraestructura. La necesidad de planificación para el desarrollo de un turismo sostenible. Análisis de casos en América latina.

Patrimonio Mundial en Argentina

Ratificación por Argentina de las convenciones. Bienes argentinos inscriptos en la Lista del Patrimonio Mundial, balance entre sitios culturales y naturales. Esquema de gestión de los sitios, el Comité Argentino de Patrimonio Mundial. El tango, patrimonio mundial inmaterial. Políticas y perspectivas de futuro de aplicación de las convenciones e inscripción de bienes en las listas. Impacto de las inscripciones en las listas, en los aspectos económico, social y cultural. 

Créditos y Agradecimientos: ICOMOS Argentina, Cátedra UNESCO de Turismo Cultural, Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes

PATRIMONIO CULTURAL CRITERIOS DE CALIDAD EN INTERVENCIONES   Leave a comment

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V CONGRESO Grupo Español del I.I.C.

 

Madrid, 18, 19 y 20 de abril de 2012

PATRIMONIO CULTURAL

CRITERIOS DE CALIDAD

EN INTERVENCIONES

 

El Grupo Español del IIC en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y dentro de las actividades del Clúster de Patrimonio del Campus de Excelencia de la UCM/ UPM de Madrid, convoca su V Congreso bajo el lema Patrimonio Cultural. Criterios de calidad en intervenciones, que se celebrará en el anfiteatro Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina (UCM) durante los días 18, 19 y 20 de abril de 2012.

El Patrimonio Cultural es objeto de numerosas actuaciones relacionadas con su conservación, su restauración y su investigación, pero además con otras derivadas de su gestión con fines públicos o sociales. Todas estas actividades merecen ser objeto de revisión y análisis crítico que cuestione si son llevadas a cabo conforme a “criterios de calidad”.

Este término, tan ampliamente implantado en otros ámbitos de la producción humana, se identifica con eficiencia y capacidad de satisfacer las expectativas de la demanda. Pero, ¿cómo definimos los parámetros que midan eficiencia y máxima satisfacción cuando nos referimos al Patrimonio Cultural?

El Patrimonio Cultural define el pasado histórico y cultural de los pueblos y, a través de él, se entiende su presente y se construye el futuro, lo cual obliga, en todas las actuaciones referidas a él, a aplicar criterios de máxima eficiencia para no defraudar estas premisas.

Numerosas convenciones, cartas internacionales y congresos han enunciado criterios y recomendaciones, que permiten construir metodologías para abordar su conservación, prevención, salvaguarda, restauración y mantenimiento. Por otro lado, desde hace unos años, colectivos europeos dependientes del Comité Europeo de Normalización, han iniciado la redacción de normativas que ayudarán a definir procedimientos, materiales, métodos de identificación y documentación, ensayos científicos y de investigación; todo ello con el objetivo de unificar terminologías y criterios y además facilitar la evaluación de las actuaciones sobre patrimonio.

Sin embargo, la realidad muchas veces nos lleva a otros escenarios menos halagüeños que tienen como consecuencia directa un elevado coste patrimonial de las obras: lagunas graves en la planificación de los proyectos de intervención, recursos limitados, presupuestos escasos, ausencia de planes tanto de conservación preventiva como de mantenimiento posterior a la intervención, premura en las decisiones y prioridades marcadas por objetivos alejados de la necesidades de conservación más perentorias.

Ante esta evidencia, no se trata de lamentar los errores sino de buscar soluciones para remediarlos. Son todos los colectivos profesionales implicados los que deben definir los perfiles de lo que entendemos por criterios de calidad en la conservación del Patrimonio Cultural.

Como punto de partida serviría como definición “la evaluación del conjunto de actuaciones relacionadas con cualquier tipo de intervención dirigida a la conservación, restauración y puesta en valor del Patrimonio cultural.”

En este congreso queremos animaros a reflexionar y profundizar sobre los criterios de calidad que debemos aplicar a los proyectos de intervención en nuestro Patrimonio. Debemos contemplar la sostenibilidad y viabilidad de las intervenciones según su “rentabilidad” económica, definida ésta, por la relación entre la correcta puesta en valor de la obra, una acertada intervención, el mantenimiento posterior, su proyección social y difusión cultural. Todo ello considerado a medio, corto y a largo plazo, puesto que se debe asegurar la conservación del Patrimonio Cultural intervenido en condiciones de integridad y funcionalidad a futuro.

Os invitamos a presentar iniciativas dentro de este marco, tanto constructivas como de autocrítica, con el fin de mejorar entre todos los criterios de calidad en las intervenciones.

Entendiendo que en la consecución de los objetivos antes señalados, participan profesionales de diferentes vertientes, animamos a restauradores, historiadores, científicos, arquitectos, gestores y políticos, etc., vinculados a la conservación del Patrimonio, a presentar comunicaciones que expongan reflexiones, actuaciones o propuestas encuadradas en el tema de este congreso.

Ante las amplias e importantes afinidades culturales que compartimos con Portugal e Iberoamérica, también queremos conseguir un espacio de reflexión abierto, que enriquecerá enormemente nuestros propósitos.

SEDE: Universidad Complutense de Madrid, Anfiteatro Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina.

Fechas: 18, 19 y 20 de abril de 2012

COMITÉ ORGANIZADOR

Coordinadora: Ana Monereo.

Junta Directiva GEIIC: Margarita San Andrés. UCM; Consuelo Dalmau. UCM; Silvia Montero. Museo del Traje CIPE; Ruth Chércoles. UCM;

CONTACTO

Ruth Chércoles. GEIIC,

5congreso@ge-iic.com,

http://www.ge-iic.com,

Tfno.: 636824965

I.P.C.E. C/ Greco, 4  28040 Madrid

COMITÉ CIENTÍFICO

Coordinadora: Carmen Levenfeld. GEIIC

NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE LOS RESÚMENES

El plazo de presentación de los resúmenes, tanto para las comunicaciones orales como para los póster, será del 1 de febrero al 15 de abril de 2011, ambos inclusive. Se enviarán por correo electrónico a la Secretaría del GEIIC (5congreso@ge-iic.com), indicando si se trata de un póster o de una comunicación oral.

Los resúmenes no deben exceder las 450 palabras. La distribución del número de palabras dentro de las secciones se podrá alterar siempre y cuando la suma total no supere las 450 palabras. Por favor, utilice palabras y frases completas.

Los resúmenes se redactarán en español e inglés

Formato Comunicación oral/póster

Título.

Autor/es. Institución/es: Ciudad, País:

Dirección/es electrónica/s de contacto:

1. Introducción (50 palabras)

2. Cuerpo principal del texto (400 palabras)

Se definirá el carácter de la comunicación (actuaciones, propuestas de intervención, estudio previo científico, análisis históricos o reflexiones teóricas y estudios científicos) y se explicará de manera concisa su contenido, señalando el propósito de la misma y justificando su interés.

El anonimato de los autores estará garantizado para la revisión del texto por parte del Comité Científico.

Se evaluarán y calificarán los resúmenes, usando los siguientes criterios:

-Los trabajos deberán ser inéditos y no haber sido aceptados o estar en espera de publicación total o parcial en cualquier otra revista, actas de congresos o monografías.

-El tema de la comunicación o póster deberá ajustarse al tema del V Congreso:

PATRIMONIO CULTURAL. CRITERIOS DE CALIDAD EN INTERVENCIONES

Los autores cuyos resúmenes hayan sido seleccionados recibirán del coordinador del Comité Científico una notificación y las normas de publicación para presentar el artículo completo correspondiente a la comunicación oral o el resumen actualizado y definitivo del póster.

EL MONASTERIO DE SAN LORENZO EL REAL DE EL ESCORIAL/REAL MONASTERIO DEL ESCORIAL   Leave a comment

Vamos a realizar un repaso pormenorizado a todas aquellas construcciones emblemáticas de la geografía española. Como no podía ser de otro modo comenzamos con el Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial, al cual se ha denominado como la octava maravilla del mundo.

1.- INTRODUCCIÓN

El monasterio de El Escorial es, por antonomasia, el monumento arquitectónico español de la Edad Moderna. Erigido como morada eterna de Carlos V y, posteriormente de la dinastía de los Habsburgo Españoles, ha sido considerado como el edificio más representativo del Siglo de Oro. El Escorial es "libresco" e internacional, inventivo y nacional, enraizado en un mundo local pero cuyo significado pudiera considerarse universal; que fuera una construcción doblemente clasicista , por una parte que hiciera referencia al mundo grecorromano y, por otra, que se considerara un "clásico" para las generaciones futuras. Por ello se convirtió en un monumento mítico, gracias a los grabados de Pedro Perret basados en las Estampas de Juan de Herrera, que consideraban el Monasterio como una moderna reconstrucción el antiguo Templo de Salomón.

También excepcional había de ser su influencia sobre el futuro desarrollo de la arquitectura española. El Escorial se convirtió en paradigma de calidad y modelo a imitar para los Arquitectos de la Ilustración y del propio s. XX. Edificios a la sombra del monasterio destacan, entre otros, Vorau, Weingarten, Mafra, Whitehall o el mismo Palacio de Versalles.

2.- HISTORIA

Decidido a fundar el Monasterio, Felipe II inició en 1558 la Búsqueda del lugar idóneo para su emplazamiento, que fijó a finales de 1562 en El Escorial. La obra según el proyecto o "traza universal" de Juan Bautista de Toledo. En 1571 la parte destinada a convento estaba ya casi concluida; en 1572 se comenzó la Casa del Rey y en 1574 la Basílica, consagrada en 1595, fecha en que puede considerarse finalizada la obra, aunque la última piedra se colocara en 1584 y la tarea decorativa se prolongase algunos años.

El Rey supervisó personalmente toda la construcción, de la que eran responsables el arquitecto, el prior y dos comisiones. El arquitecto era nombrado directamente por el Rey y sólo a él tenía que dar cuenta de su trabajo y no al prior, que por lo demás era la máxima autoridad de la obra.

El Escorial no puede considerarse obra de un solo arquitecto, sino fruto de una compleja colaboración en la que destacan dos proyectistas: Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera. Al primero, que había trabajado en el Vaticano como ayudante de Miguel Ángel, le corresponde la disposición de la planta general y la mayor parte de las trazas. Durante el periodo en el que el segundo dirigió las obras se edificó casi todo el conjunto, incluidas diversas partes que no habían sido diseñadas por Toledo. Teniendo en cuenta las numerosas consultas realizadas a otros arquitectos italianos y españoles para llegar a las síntesis finales, hay que considerar que la obra de El Escorial es una emanación particularísima del carácter de Felipe II. Tampoco hay que olvidar la importancia de los maestros de obra y aparejadores como Fray Antonio de Villacastín, Pedro de Tolosa, Diego de Alcántara o Juan de Minjares. Discípulo de Herrera y continuador de su tarea a partir de 1583, fue Francisco de Mora.

A partir de entonces El Escorial ha sido obra de continuas reformas y reconstrucciones; Felipe III inició la obra del Panteón. Felipe IV lo terminó y enriqueció la colección de pintura. Carlos II mandó reconstruir el monasterio a Bartolomé Zumbigo tras el incendio de 1671. A partir de 1767, Carlos III ordenó la urbanización del lugar construyendo las casa nuevas de la Lonja y las casitas del Príncipe y el Infante. A Carlos IV se debe la remodelación de la fachada norte y la decoración del Palacio de los Borbones.

En los siglos XIX y XX , con las leyes desamortizadoras, los bienes fundacionales del Monasterio pasaron a manos de la corona. El Monasterio se destinó a diferentes usos religiosos hasta su adscripción a los monjes agustinos en 1875.

3.- DESCRIPCIÓN Y PARTES DEL MONASTERIO

Contemplado desde fuera, el monasterio de El Escorial parece una enorme estructura horizontal, cerrada y hermética, salpicada por los acentos verticales de las torres que rodean la cúpula central. Construido en granito, su masa gris se caldea alcanzando tintes dorados en sus fachadas meridional y occidental. Los tejados, realizados a base de pizarra, resplandecen como si se tratara de muros de plata inclinados. El carácter sólido y cerrado se acentúa todavía más por la relativa pequeñez de sus vanos, que rítmicamente alineados puntean sus muros. Este estilo "desornamentado" es el elemento característico de El Escorial. Desde el exterior del monasterio se pueden observar la Lonja, los Corredores del Sol y los jardines.

La Fachada Principal

Resulta evidente su forma eclesiástica (con dos órdenes dórico y jónico superpuestos), con sus medias columnas lisas enfatizando el carácter religioso del conjunto.

El Convento

Ocupa la zona occidental del Monasterio. Esta organizada siguiendo un esquema cruciforme, con cuatro brazos que enmarcan cuatro pequeños claustros, llamados Patios Chicos. El centro de la cruz está constituido por un elevado zaguán, verdadera lucerna interior de sobria apariencia y torre enchapitelada al exterior. Daba paso a cuatro salas rectangulares: la cocina, el refectorio, la caja de necesarias y la ropería.

Claustro Principal

Ocupa la zona oriental del convento. Es una estructura de dos pisos con arcos sobre pilares y medias columnas dóricas y jónicas, en correcta superposición de los órdenes clásicos: su configuración parte de los patios romanos renacentistas, pero los supera por su amplitud y horizontalidad. En el centro se halla el célebre templete de los Evangelistas, última obra de Juan de Herrera para el monasterio: el exterior es de granito mientras que el interior está chapado de ricas piedras duras y se presenta como un tholos clásico. Está coronado por una cúpula también de granito. Posee estructura centralizada con planta pseudoctogonal.

El Palacio Privado

Se encuentran rodeando el ábside de la basílica. Se halla conectado visualmente tanto con los exteriores ajardinados como con el altar mayor de la iglesia. Sus habitaciones eran muy sencillas y de moderado tamaño. Su centro es el Patio de Mascarones con tres pandas sobre columnas y arcos en el piso inferior. El cuarto lado del patio queda ciego con dos fuentes en sus muros con surtidores con mascarones, de ahí el nombre.

El Palacio Público

Está situado en la zona oriental del sector norte, estuvo destinado a ser el palacio de la corte. Se organiza en torno a un gran patio similar al claustro principal aunque sustituye las medias columnas por pilastras

Colegio y Seminario

Situados en la zona norte, en un principio fueron ideados como área de servicios, función que sólo permanecería en uno de sus cuatro patios. El seminario y el colegio disponían de cocinas, refectorio, necesarias y dormitorios, añadiéndose las correspondientes aulas para las lecciones y un pasadero utilizado como lugar de recreo.

La Biblioteca

Se halla en la parte central delantera. Es un enorme salón abovedado.Adosadas a sus muros quedan las estanterías de madera bicroma compuestas de columnas dóricas con pedestales, entablamento con triglifos y metopas y bolas de remate.

Patio de los Reyes

Situada en el centro, precede a la basílica. Está compuesta de tenues pilastras asimétricas y al final consta de una escalinata que da paso al templo "sacralizando " de este modo el pavimento elevado de la basílica.

La Basílica

Antes de penetrar en el templo, se accede primero a la capilla pública del sotacoro, capilla funeraria y privada. Se trata de una estructura centralizada, célebre por su planísima bóveda vaída central, y cuya planta repite a menor escala la zona principal. La zona de la basílica propiamente dicha consta de un cuerpo centralizado, de planta cuadrada y ábsides planos, con cúpula central y cuatro bóvedas de cañón, mientras que los espacios de las esquinas se cubren con vaídas. La planta se inspiró en San. Pedro de Roma pero cuadrando sus ábsides curvos. Todas sus bóvedas (de ladrillo) surgen de los muros, horadados en lo alto por un pasadizo que recorre su perímetro interior, y de cuatro grandes pilares ochavados, decorados con parejas de pilastras dóricas. A este bloque central se le añade, longitudinalmente, el sotacoro centralizado y el coro alto a los pies y en la cabecera el sancta sanctorum ancho y poco profundo. La iglesia, de dramática iluminación gracias a su empleo de vanos termales y a la luz cenital de su cúpula. La cúpula es de granito careciendo de revestimiento al exterior. Por primera vez se materializa en España una verdadera cúpula de tambor, más a la manera renacentista que a la romana. La cubrición de la Basílica es de madera (mediante arcadas de ladrillo longitudinales a la bóveda) cubierta con planchas de plomo y teja de pizarra.

Los Museos

Están situados en el centro de la fachada norte y consta de cuatro partes: Sala de San Mauricio, el Museo de Arquitectura, la Galería de Batallas y el Museo de Pintura.

Los Panteones

Se divide en el de los Reyes(s. XVII, barroco, 1 sala) y el de los Infantes(s. XIX, ecléctico, 8 salas).

Panteón de los Reyes

Consta de una cámara circular cubierta con media naranja y cuya circunferencia se segmenta en ocho tramos. Originalmente era de granito pero Felipe III la ordenó revestir de mármoles y bronces.

Panteón de Infantes

Se construyó por iniciativa de Isabel II. El estilo del conjunto da lugar a formas nuevas de pesadez verdaderamente sepulcral. La fría riqueza del material, su colorido y el interés histórico forman su atractivo.

La Casita del Infante

También llamada de Arriba, construida por Juan de Villanueva entre 1771 y 1773. Destaca su noble arquitectura jónica se integra en un jardín aterrazado, a la italiana.

La Casita del Príncipe

También denominada de Abajo, construida al mismo tiempo de la anterior y ampliada entre 1781 y 1784. Además de la mayor envergadura del proyecto, esta casa aventaja a la del Infante en la mejor conservación de su decoración interior.

4.-LA FIGURA DEL APAREJADOR EN EL ESCORIAL

Si una persona destaca sobre las demás en la construcción de El Escorial (junto a Juan de Herrera), no es otro que Fray Antonio de Villacastín.

Clérigo especialmente dotado para la organización y dirección de obras, su capacidad de trabajo, devoción y entrega de la buena marcha,economía y calidad de las obras, le hacen acreedor de la confianza del Rey hasta tal punto de que no se realizaba nada en El Escorial sin que Villacastín no diera su consentimiento.

La función del aparejador consistía en ser el responsable de la ejecución de órdenes y diseños, lugarteniente e intermediario técnico entre Maestro Mayor y el resto de categorías y oficios que tomaban parte en la edificación.Como observamos, se produce un modo de división del trabajo que supera el viejo modo gremial existente.

Además de Villacastín, trabajaron en El Escorial Pedro de Tolosa y Lucas Escalante, si bien estos últimos eran maestros aparejadores,sólo se dedicaban al aspecto de la cantería.

5.-EQUIPOS DE OBRA UTILIZADOS EN EL ESCORIAL

Muchos de los equipos de obra utilizados en la actualidad, ya se usaron en el s. XVI en la construcción de El Escorial. Podemos citar elementos tales como el andamio, los tornos, ganchos de elevación, ergates o cabrestantes, escuadra, cabrias,etc.

Sin embargo, hay otros aparatos menos conocidos pero imprescindibles en su época: la saltarregla y el bailbel.

La saltarregla es una especie de compás, de madera o de hierro con uno de sus brazos curvados y con las caras interiores de us brazos planas, ya que su misión es la de transportar ángulos.Su uso es fundamental en al caso de las trompas y todo tipo de arcos, al cortearse la dovela por la testa, de manera que el ángulo sea el adecuado.

El baibel es una escuadra con uno de sus brazos curvos, cuyo cometido es el de obterner la curvatura interior de los arcos, la concavidad de todo tipo de bóvedas y espacios cupuliformes.

Tanto la saltarregla como el baibel, son instrumentos fabricados única y exclusivamente para la pieza o elemento que se está construyendo cojn lo cual son instrumentos creados ex profeso para cada caso concreto.

Para finalizar, nos referiremos a un equipo fundamental al que hubo que "adecuar" en la construcción del monasterio: es, efectivamente, la grúa.

La utilización de la grúa trajo, al principio, dificultades, debido a la excesiva elevación del muro, con lo cual para su construcción se requería subir la grua con una cabrilla sobre el muro cada vez que éste aumentaba en altura, lo que retrasaba las obras.

La solución la aportó un destajero, Juan de Betesolo, que propuso subir las grúas sobre unas estructuras de madera, denominadas "cámaras" para que pudieran operar desde el suelo.De esta manera, se pudieron agilizar los trabajos del Monasterio hasta su finalización en 1584.

CRONOLOGÍA

1557 Victoria de Sn.Quintín.

1558 Muerte de Carlos V en Yuste.

1559 Nombramiento de Juan Bautista de Toledo como arquitecto Real.

1561 Elección de la orden jerónima y del sitio del Escorial.

1563 Juan de Herrera y Juan de Valencia trabajan a las órdenes de Juan Bautista.

1564 Primeras piedras del monasterio e iglesia y decisión de ampliar el monasterio.

1567 Felipe II firma el acta de fundación.

1574 Traslado de los primeros cuerpos reales.

1576 Inicio definitivo de la obra de la basílica.

1579 Inicio del retablo mayor.

1583 Llegada de Luca Cambiasso.

1584 Se inicia la decoración de la Sala de las Batallas.

1585 Muerte de Cambiasso. Llegada de Zuccaro.

1586 Partida de Zuccaro. Llegada de Tibaldi. Consagración de la Basílica.

1590 Conclusión del retablo mayor.

1592 Se inicia el monumento funerario de Carlos V.

1597 Conclusión del monumento e inicio del de Felipe II.

1598 Muerte de Felipe II.

1600 Conclusión del monumento funerario de Felipe II.

1617 Inicio de la construcción del Panteón de Reyes, finalizado en 1664.

1671 Importante incendio que conllevó la construcción de nuevos tejados.

1684 Consagración de la Sagrada forma, de Coello, en la sacristía.

1771 Juan de Villanueva inicia su labor arquitectónica.

1808 Las tropas de Napoleón ocupan El Escorial.

1837 La orden jerónima es expulsada.

1854 Disolución de la orden jerónima.

1885 Convento y colegio son entregados a la orden de los agustinos.

Créditos: Universidad Politécnica de Valencia

EL ESCORIAL Y DONDE COMIENZA EUROPA: MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE MONFERO   Leave a comment

No cabe duda ninguna de que el matemático Juan de Herrera, extraordinario geómetra y genial arquitecto a quien Felipe II encomendó la construcción de El Escorial, también dejó su huella en el monasterio de Monfero, al que cita en su testamento («Mando que García de Velasco, aparejador de la obra de Monfero…»). El claustro reglar, por ejemplo, lo diseñó personalmente. Peor suerte tuvo el último de los claustros, el tercero, del monasterio. La obra, de clara inspiración neoclásica, estaba en marcha cuando la invasión francesa, pero la guerra napoleónica conllevó su interrupción, y aquel casi postrero empeño de los frailes jamás llegó a buen puerto. Hoy, cuando la comunidad monástica ya solo es recuerdo, al igual que los caballeros que, de acuerdo con los abades de su tiempo, decidieron que aquel fuese el lugar de su enterramiento, Santa María de Monfero es, sobre todo, silencio. Pero un silencio en el que no cuesta imaginar, eso es cierto, los cantos gregorianos, los manuscritos bellamente iluminados de la sin duda magnífica biblioteca, el olor a pan recién hecho, el toque de las campanas viajando por el cielo, la música de los órganos en la nave de la iglesia y el relincho bravo de los caballos de los viajeros.

Marco de referencia (enlaces): ramon loureiro, santa maria de monfero, juan de herrera, juan bautista de toledo, monasterio del escorial, el escorial, felipe II,

Créditos: Ramón Loureiro

Entorno Escorial recurre la aprobación del proyecto de urbanización del SAU-2   Leave a comment

El colectivo ecologista Entorno Escorial indica que la aprobación del proyecto de urbanización del SAU-2, un polígono situado al borde de la A6, al norte de Collado Villalba y a unos 14 kilómetros del casco urbano de San Lorenzo de El Escorial, “ha confirmado las predicciones de que el nuevo Parque Nacional sería un cheque en blanco a las reclasificaciones”.

En marzo, señalan desde este colectivo, el Ayuntamiento desestimó las alegaciones que cuestionaban la necesidad del polígono comercial e industrial, además de criticar las deficiencias en el proyecto y cuestionar la falta de un plan especial de protección que, a su juicio, “debería tener la zona por encontrarse dentro del territorio histórico de la Cerca de Felipe II, declarado Bien de Interés Cultural en 2006”. En este sentido, Entorno Escorial ha presentado un recurso de reposición, haciendo hincapié igualmente “en la reciente declaración del PORN del Parque Nacional de Guadarrama en noviembre del 2009 que incluye todo el territorio histórico dentro del Parque”.

Impacto ambiental
Según afirman desde esta plataforma, “la aprobación de un centro comercial tendrá un enorme impacto ambiental y paisajístico en una de las zonas más señaladas de la Sierra y con más fragilidad visual, muy cerca del Valle de los Caídos”.

También aseguran que esta actuación “no responde en ningún momento a las necesidades de la población, porque ya existen varios centros comerciales (con muchos locales sin actividad) y un polígono muy grande (el P-29) en el vecino municipio de Collado Villalba”.

Finalmente, recuerdan que un informe reciente de la consultora inmobiliaria Aguirre Newman destacó que la Comunidad de Madrid está ya saturada en superficie de instalaciones de este tipo, con una densidad comercial superior a los 475 metros cuadrados por cada 1.000 habitantes.

Créditos: Hemeroteca Faro del Guadarrama 08/04/2010,

Parte 1 de 8 – Juan Bautista de Toledo, Architect and Master Builder at the Monastery of Escorial (1563-1567)   Leave a comment

Juan Bautista de Toledo, Architect and Master Builder at the Monastery of Escorial

(1563-1567)

Lecturer: José Luis Cano de Gardoqui García

Regardless of the scale of the buildings, XVI and XVII century Spanish architecture shows a clearly traditional approach to the rules and regulations governing work as well as the functions and tasks assigned to the workforce.

As if it were some kind of unbreakable law, the organisation of building work undertaken at a site adhered to a strict hierarchical structure comprising a master builder, aparejador (architect), master masons, masons, carpenters, together with workers skilled in various trades and general labourers.

This general trend also seemed to apply to the Royal Works commissioned by the Royal Court authorities of the period. Although in the Court we may perceive certain innovative aspects in the modern architectural sense, such a paradigmatic example as the case of the Monastery of El Escorial (1562-1586), characterised by a fresh approach compared to contemporary building work (Cano de Gardoqui 2004, pp. 935-937) – regular transport of materials and supply of food for the workforce, tax benefits, legal protection, medical care for the building workers, regular payment of salaries and daily wages, which were higher than those paid elsewhere, etc. – inevitably leads us back to the traditional schematic arrangement in Spanish building of the time. This was dominated by a rigid organisational structure in which masters, officials and labourers performed purely routine functions, in accordance with the strict guidelines laid down by the Master Builder, Prior and Congregation, aparejadores and site managers, ensuring a fixed work schedule was adhered to and guaranteeing that deadlines were met, and that dismissals and wage penalties and so on were applied.

There were, however, many reasons that warranted such an organisational structure since: No project on the scale of El Escorial could afford to forgo the need to organise its craftsmen, and Philip II wisely maintained the basic organisational structure. Indeed, the traditional organisation of a large scale building project was to remain unaltered in Europe throughout the XVII century. (Wilkinson 1984, p.132)

Indeed the sheer architectural scale and complexity of the Monastery – the result of the ideological and multi-functional plan forged by Philip II – reflected the large sums of money involved in the undertaking, far higher than anything invested in other contemporary royal works of the period such as the Alcázar de Madrid, Palacio de Aranjuez, Palacio del Pardo, and so on. (Cano de Gardoqui, 2002, pp. 123-174).

Only the continued presence of a considerable number of workers and public officials – between two and three thousand at the height of the work (1573-1586) – and the existence of a hierarchical organisational structure, could ensure that such a vast amount of architectural and decorative work was completed in such a short period of time, between 1563 and 1584, when the first and last stones were laid, and 1586, when the Basilica was consecrated.

Generally speaking, the administrative organisation of the work at El Escorial in terms of authority and responsibility was headed by the Monarch and the Prior of the Hieronymite Monastery, clearly reflecting the close relationship between royal and ecclesiastical power, which was so prevalent at the time. An intermediate group – Congregation – comprising various departments (Contaduría, (Accountancy), Veeduría (Overseeing), and so on, constituted the administrative apparatus of the Work charged with carrying out the instructions of King and Prior relating to any administrative, building or social matters. Finally, those involved in the actual building work, the organisation of which was highly structured, comprised aparejadores (architects), tenedor de materiales, (building materials manager) mayorales de la Carretería (transport manager), sobrestantes or capataces, (foremen) and temporary labour (masters and labourers), who formed the base of the organisational pyramid of the work, controlled by the figure of the Obrero Mayor (Master Worker). In addition, and answerable only to the Monarch was the Maestro Mayor (Master Builder), a post which was to disappear after 1567.

Despite this rigid arrangement, a series of events were to bring about a change in practice both at the Alcázar de Madrid and other royal works, leading to a flexible and adaptable organisational structure, reflected in the enactment of successive General Legislation in 1563, 1569 and 1572, and Private Legislation (Zarco 1916-1917). These events included the development of the building work itself, the death of Juan Bautista de Toledo, the Maestro Mayor, in 1567, the gradual technical improvement in organisational structure enabling financial and labour problems to be settled, the meteoric rise of the architect Juan de Herrera under the auspices of Philip II as supreme authority over this and other royal works, together with the usual administrative appointment of a Maestro for a particular work, and so on.

These and other factors hindered any single organisation of the intricate administrative structure of El Escorial. By contrast, the idea of condensing the organisational pyramid of the work at three specific moments corresponding to the drafting of the General Legislations, as we propose here, seems to reflect more closely the development of a process which lasted for over thirty years and which witnessed significant changes in the way various positions in the administrative structure and actual building work itself were established, merged or eliminated (figs. 1, 2 and 3).

The importance of this kind of organisational chart does not hinge on absolute values but aims to guide and serve as a valuable tool to propose detailed analysis into architectural aspects in general, as well as the particular case in hand, in the broader context of Royal Works in Spain in the XVI and XVII centuries.

A comparison of these three structures highlights a clear turning point in the history of Spanish architecture; the disappearance of the figure of the Maestro Mayor in the management of a particular building in the area of royal building work under the auspices of Philip II, to give way to the emergence of the figure of the Architect – Royal Architect – reflected in the idea established by Vitrubio and Alberti as a profession distinct from the material and craftsmanship notion of building, and concerned more with a scientific – liberal and humanistic approach – in line with the new perception of Architecture, favouring the project together with a well-defined and rational geometric approach to building design.

Organisational charts 2 and 3, showing the General Regulations of 1569 and 1572 respectively, in contrast to chart 1 (Regulation of 1563), reflect the absence of the figure of the Maestro Mayor and demonstrate the emerging importance of the Aparejador (architect) – masonry, construction work and carpentry – and the increasing involvement in administration and construction of the Prior and Congregation, whose importance was established after 1572.

The first chapter of the General Regulation of that year established the figure of the Prior as the highest authority over the work at the Monastery of El Escorial. It was the Prior who delegated responsibilities in the building and administrative organisation: appointment of positions of responsibility – architects -; executive posts, and so on. The power of the Congregation was also strengthened, its various functions now clearly defined (Accounting, Overseeing). It is also significant to note that at around this period – the time of the Priorate of Fray Hernando de Ciudad Real (1571-1575) –religious rather than civil considerations prevailed in the organisational structure of the work (AGS CySR. 258, f.96, 108), despite the protests of Juan de Herrera, reflected in his annotations to the Regulations of 1572 (Cervera 1986, p.47).

The death of Juan Bautista de Toledo – Maestro Mayor of the work at El Escorial, the Alcázar de Madrid and Palacio del Pardo – on 19 May 1567, was to have an effect on organisational structure, as it led to the disappearance of this position at these works. It was a position which hitherto had been common in these as well as other areas of traditional Spanish architecture, although one which had been more closely linked to administrative and building affairs rather than the actual theoretical skills –as a designer – of the person himself.

It is significant that in no chapter of the Regulations issued in 1572 concerning El Escorial is there any mention of the Maestro Mayor. After the death of Toledo, this position remained vacant in the work at the Alcázar de Madrid (Barbeito 1992, p. 232-234). Neither Gaspar de Vega, responsible after 1567 for the work on the Alcázar de Madrid in matters related to the actual design, nor Alonso Pimentel in 1573, skilled in design, architecture and sculpture, nor Juan de Valencia architect and pupil of Toledo, charged after 1577 with the administrative duties traditionally performed at the Alcázar by the Maestro Mayor, were ever to be appointed to the post of Maestro Mayor.

Créditos: José Luis Cano de Gardoqui García, James W. P. Campbell, Departamento de Arquitectura Universidad de Cambridge

Referencia: Conference paper, Juan Bautista de Toledo, Architect and Master Builder at the Monastery of Escorial (1563-1567). José Luis Cano de Gardoqui García. Second International Congress on Construction History, Queens’ College, Cambridge University; 29/03-02/04/2006. Ponencia publicada en, Dunkeld, Malcolm. Proceedings of the Second International Congress on Construction History [Volume 1] (pp. 543-559.)

Parte 2 de 8 – Juan Bautista de Toledo, Architect and Master Builder at the Monastery of Escorial (1563-1567)   Leave a comment

With regard to El Escorial, one might be tempted to think that this lack of any Maestro Mayor would lead to a slowing down of the work. Nothing could be further from the truth, as the years following the death of Juan Bautista witnessed a significant increase in the number of contracts and works undertaken (Kubler 1982, pp.199-205 and Cano de Gardoqui 1993, pp. 399 and ss.). This was thanks to the tremendous increase in the number of tasks traditionally assigned to the Aparejador, who rather than merely dealing with officials and labourers or the choice and distribution of materials (Cervera 1985, p. 47), became involved in providing basic design work – although this was executive rather than creative -, moulds and counter-moulds, the workforce, as well as drawing up contracts and working conditions for the piecework.

As regards the importance of the aparejadores, above all in masonry, the Hieronymite historian Fray José de Sigüenza points to how in the years 1569-1570:

(the work at El Escorial) “iba por cuenta del Rey; digo que no la tenían a su cargo destajeros ningunos, sino dos maestros o aparejadores que se llamaban Tolosa y Escalante; a éstos daba el Rey cierto salario, y ellos daban los modelos para sacar la piedra, recibían los sacadores de ella, y los que la asentaban, y eran el todo del negocio”. (Kubler 1982, p. 105).

Sigüenza makes no mention here of one significant aspect concerning the organisation of the work, namely the application of the piecework system to certain areas of the building work, which explains not only the increase in the amount of work carried out but also the fact that from 1567 to 1572 the tasks normally entrusted to the Maestro Mayor were undertaken without any difficulty by the Aparejadores and the Congregation.

Indeed, the piecework system, in contrast to the valuation system for determining the cost for a specific piece of work to be undertaken – a fixed rate subject to a reduction offered by those bidding for the work – and of a stipulated deadline for completion, led to more intense building work in comparison to Tasación (valuation system), since with the piecework system craftsmen were spurred on by the incentive of a contract and specific conditions. They were forced, for instance, to work, shape and set a certain amount of stone for a specific part of the building work – for which they had bid a fixed price, a price acceptable to them as well as to Aparejadores and Congregation, through successive orders of payment during the process of execution. Pieceworkers were thus bound by a fixed price and deadline and not, as was the case in the valuation system, by a mere estimate or quote on the part of the Maestro Mayor for the amount of stone to be worked, a system which might have created uncertainty as to how many days workers might need to be paid depending on the nature of the work – number of craftsmen, materials, tools, and so on, and one which occasionally led to the work of maestros and officials not being proportional to their pay. By contrast in the piecework arrangement, the greater the amount of work and the more quickly this was completed, the higher the pay.

The financial incentive inherent in piecework entails a faster pace in the building work, which was the Philip II’s wish, and that of his Consejo de Arquitectura (Architectural Advisory Committee), Prior and Congregation during the course of the work.

The debate between supporters and opponents of applying one system or another – Piecework and Valuation – was one of the reasons that led in 1565 to a split in the executive commission overseeing the work on the monastery (Cervera, 1986, p. 37; Cano de Gardoqui, 1993, pp. 30-31; Bustamante, 1994, p. 101 and ss.), and between the two aparejadores involved in the masonry work. The Prior and Vicar of the Monastery with the aid of the aparejador Pedro de Tolosa took over the work on the Main Cloister (ABE Carp. II, legs. 39 and 40) At this time, no plans for the Main Cloister existed as yet, its execution being left open to the possible appointment of a master builder by the King. No such appointment was made, however, and in 1569 the first work corresponding to the western section of the Cloister, split into two parts – ten arcades with their vaults – was put out to public tender with the design and conditions laid down by Tolosa and Escalante as aparejadores, to be charged to whichever Master Pieceworker tendered the lowest offer: .the four Lower Cloisters, the offices in the North east of the Monastery (the present day Colegio and Seminar) and the Corredor de Enfermos or Galería de Convalecientes (Hallway of the Convalescents). Juan Bautista de Toledo together with his aparejador, Lucas de Escalante, took charge of the main church, la Iglesia de Prestado, Philip II’s Royal Chambers, the walls of the Niches as well as the windows and the tapestry, Mediodía and Levante vaults. This conflict also led to the gradual removal of the Maestro Mayor from control over building and administrative affairs related to the work.

Although the new organisation of the work in 1565 in theory led to aparejadores following the orders of the Prior and Maestro Toledo respectively, in reality the repeated absence of the Maestro from the work and how he dealt with his aparejador – issuing spoken rather than written instructions -, led to the Prior and Vicar becoming involved in areas of the work entrusted to the Maestro, as was the case in 1565 with the distribution of officials and money for the work on the Royal Lodgings (assigned to Toledo) and the Lower Cloisters (assigned to the Prior), one third being given to Escalante and the other two thirds to Tolosa as aparejador to the Prior (AGS CySR. 260 f. 447).

The problem was not only the unfairness of this distribution but also the fact that henceforth the piecework system was to be applied, as was the case in 1567 for the work on the Lower Cloisters – when Juan Bautista was still Maestro Mayor – and which was by extension to be applied following his death.

The ninth provision in the Regulations of 1563 (Cano de Gardoqui 1993, p. 29) left the decision of what was to be piecework and what not to the Prior and Maestro Mayor. The authority of Juan Bautista initially determined that work on the more important sections of the Monastery – the Second Cloister, Claustro de la Enfermería, the Main Cloister – should be undertaken using the valuation system and the daily rate of pay. In other words, no specific fixed price was to be set for the work until it was concluded. The Maestro was thus able to assess the professional skill of the official in charge – the most qualified and not the one who had set the lowest initial bid (Piecework) -, and payment made to the builders would reflect the quality of the work carried out.

As the valuation system reflected what was a fair price, it proved the best way of ensuring quality in the work and was the system Juan Bautista sought to apply (AGS CySR. 261 f.4 and 258 f. 296), thus establishing a perfectly coordinated team composed of Maestro Mayor and Aparejadores, capable of taking on tasks ranging from design to choice of builders, and including evaluation and rates of pay for the work, thereby avoiding any intervention from Master Pieceworkers.

Since the valuation system lacked any set deadline for the execution of the work and any financial incentive for the workers undertaking it, unaware of the final cost, this procedure led to a slowing down in the pace of the work, contrary to the wishes of the King and the Prior, and less involvement for the Congregation in the construction process.

This would account for the disputes that led to the gradual separation of Juan Bautista from the position of master builder at El Escorial, and indeed the actual disappearance of the position of Maestro Mayor following his death.

With the widespread application of the piecework system at El Escorial and with the work having been widely distributed, it is hardly surprising that the Aparejadores were able to combine the traditional tasks related to their position with those of a Maestro Mayor without any official qualification, both in terms of building – drafting plans, conditions and valuation (AGS CySR. 260 f. 600) – and administrative concerns. The pieceworkers controlled by the Aparejadores take on the task of contracting the respective work, acting as maestros mayores over the teams of officials and labourers under their charge, as well as administrators of their workers’ salaries.

The importance of the Aparejadores soon grew and in 1568 and 1569 serious problems were to arise concerning their compliance to the guidelines laid down by the Congregation, as they tried to ensure the piecework was allocated to the maestros who were their friends by revealing to them the total cost of the work to be carried out prior to its being publicly tendered (AGS CySR. 258, f. 193 and Kubler 1992, p. 60). This clashed with the wishes of the Prior and the Congregation who were keen to award the piecework themselves (AGS CySR. 260 f. 112). This led to the aparejadores either delaying or occasionally even failing to draw up and hand over to the Congregation the designs, conditions and valuations of the piecework to be carried out. This information was crucial in order for the Congregation to know costs – offers and bids – and when a section of work could be finished, as the rates for piecework included the cost of the work and the price and quality of the materials to be used. This was based on a series of reports drawn up by the aparejadores, in turn based on reports issued by permanent public officials resident in the areas from which the raw materials were extracted.

Créditos: José Luis Cano de Gardoqui García, James W. P. Campbell, Departamento de Arquitectura Universidad de Cambridge

Parte 3 de 8 – Juan Bautista de Toledo, Architect and Master Builder at the Monastery of Escorial (1563-1567)   Leave a comment

An effort was made to resolve this situation in the successive Regulations drafted in 1569 and 1572, at the same time as the duties of a new branch of organisation – Veeduría (Overseers) – were laid down and which saw the setting up of a new administrative body which after 1572 became a fully fledged member of the Congregation with the same decision making capacity as that allocated to the post of Contador (Accountant).

The absence of any Maestro Mayor and the need for a person to safeguard the progress of the work and exercise control over the Aparejadores gave rise to the setting up of the post of Veedor (Overseer), initially 1570 to 1572 – linked to the Contaduría (Accounting), a role filled by the Accountant Andrés de Almaguer himself and later by Gracía de Brizuela, who was now given independent powers reflected in the 1572 Regulations (Cano de Gardoqui 1994, p.29): ” El oficio de veedor y proveedor parece que es tener cuenta con ver cómo se trabaja en la fábrica y cómo andan y asisten los aparejadores y sobrestantes y mayorales de la carretería…y hacer maherir carretas y bestias y oficiales y peones… y los que no asistieren en la Fábrica, así como aparejadores y sobrestantes, apartarlos como les pareciere; y asistir en la Congregación, y tener cuenta con hacer proveer los materiales…y dar recaudo a los destajeros.” A short time afterwards, a document signed by Philip II himself established the position of Overseer as having power over the Aparejadores and Superintendentes (Supervisors) even during the absence of the Prior and the Curate (ABE Carp. III l. 58).

This situation clearly reflects to what extent the administrative and building tasks involved in the work at this period were fulfilled without the presence of any Maestro Mayor, culminating in the Royal Warrant of September 14, 1577 (Llaguno 1829, vol. II, pp. 269-270) in which Juan de Herrera’s salary as an architect was increased to 800 ducats “upon condition and obligation that he undertake all duties related to the work and architecture, and any other tasks which may be attributed to his profession”. 400 of these were paid by the Paymaster of the work at the Alcázar de Madrid and the Casa Real del Pardo, the remaining 400 ducats being paid by the Paymaster at El Escorial, without specific mention being made of Herrera as Maestro Mayor for any these works, although he was referred to as architect.

This represented the final separation of the Architect from the position of craftsman builder, Juan de Herrera being the first representative in form and content of what might be termed Architect, although this had in fact existed since March 14, 1567 (Iñiguez 1948, p. 159) when two months on from the death of Juan Bautista, Herrera, who for some time had been serving as Toledo’s assistant in drawing up the plans for the monastery, was awarded an increase which took his salary to 250 ducats per year on condition that he “serve and follow the orders which We or our ministers may issue him with and which relate to his profession, and that he be obliged to reside wherever we shall require and that he discharge those duties wherever they shall be necessary”. In addition to the Royal Warrant, one significant aspect was a footnote stating: Juan de Herrera, architect.

This raises another final matter of interest, namely that the question of the plans for the design of the Monastery may to a certain extent, together with the administrative and building concerns already addressed, account for the gradual disappearance of the of the figure of Maestro Mayor at El Escorial.

Here the unusual position of Juan Bautista de Toledo within the context of Royal Works is worth highlighting. He was appointed Royal architect after 1559 (Barbeito 1992, p. 226 and Bustamante, 1994, pp. 17-18), a position hitherto absent from contemporary Spanish architecture, a position which was for life and which focused on the tasks of design and planning, yet without officially being assigned to any specific work, for which the corresponding Maestros Mayores continued to be in charge – Alonso de Covarrubias at the Alcázar de Toledo; Luis de Vega at the Alcázar de Madrid, the Palacio del Pardo and Aranjuez, and his nephew Gaspar de Vega at the Palacio de Valsaín. As of 1562, Juan Bautista also became Maestro Mayor of the Alcázar de Madrid and of the Monastery of El Escorial.

In practice the dual nature of the work led to clear priority being given to the task of designing, thus leaving aside any legal, administrative and financial concerns. At El Escorial, in line with the opinion of Philip II, these duties were entrusted to two Aparejadores, answerable to Juan Bautista and charged with carrying out the responsibilities formerly assigned to the Maestro Mayor, unable as Toledo was to devote his attention full time to the design and planning of the Monastery.

Toledo’s salary – 500 ducats per year – saw the end of the daily rate of pay which Maestros Mayores had usually been receiving through their involvement in day-to-day work.

Indeed, the traditional position of Juan Bautista, both in terms of planning and involvement in executive and administrative affairs was far removed from the duties formerly assigned to the Maestros Mayores in Spain at the end of the XV as well as during the whole of the XVI and part of the XVII centuries (Marías 1983, vol. I, pp. 77-78).

Responsible for the presence of the workers and ensuring they fulfilled their duties, charged with valuations and assessment of the work, drafting plans for various sections of the work as it progressed, the traditional Maestro Mayor de Obra contracted the execution of the work, regardless of whether or not he had actually drawn up the plans himself. Absence from the building site meant losing a day’s pay, and he was thus forced to be present there every day. This was very much in line with a legal system for the workforce of rendering of services or medieval system of Maestría whereby a worker – a master or official – rendered his services for a day’s work without being under the obligation to complete any particular task (Cano de Gardoqui 1993, p. 28).

Although during the early stages of the work at El Escorial (1562-1567) supervised by Juan Bautista, the system of rendering of services was used for the bulk of the tasks which involved basic locating, preparing and extracting stone from the quarries, felling wood in forests near the monastery, construction of limestone and brick kilns, laying of foundations and so on, for the most crucial parts of the building process, as pointed out, Toledo attempted to implement a system of valuation, – not a fixed price for the work – based on a day’s pay. This system of valuation or appraisal together with piecework is one which is reflected in modern-day contractual agreements.

However, it should be noted that during the first third of the XVI century Spain had, on one isolated occasion, already witnessed a change from a strict system of Maestría to an intermediate arrangement, merging the latter with architectural organisation based on a contractual agreement (Hoag 1985, p. 45). Such a significant arrangement had been reached for the Royal Work carried out on the Alcázar at Seville, as well as Toledo and Madrid (Llaguno 1829, vol. I, p. 304 and vol. II, pp. 166-168).

Indeed, when in 1537 Charles V appointed Alonso de Covarrubias and Luis de Vega as Maestros Mayores of these works, they were paid an annual salary of 25,000 maravedíes in addition to four reales for each day’s work. Yet, what might be seen as a clear example of the system of Maestría or rendering of services is open to question due to several unusual factors. Firstly, no specific work was assigned to any one particular Maestro, three works in fact being entrusted to two master builders, both of whom were under the obligation to take up permanent residence for only six months as a result of having to oversee and design the plans. No mention is therefore made of taking charge of the workforce, although there is a six-month period in which the maestros are given a free hand to contract their own work – maestrías -, at the same time as they become “payroll” architects, swelling the number of official Court workers.

The freedom of the Tracista (designer) in his work as a craftsman, his separation from the actual execution of the work, here hinted at, was to be confirmed later by the fact that neither Covarrubias nor Vega contracted the work for which they were directly responsible, a responsibility which now focused on the drafting of plans and designs rather than concerns for materials and the execution of the buildings, this work being left to maestros, contractors and pieceworkers. The application of the modern contractual system for this architectural work reflects the increasing appreciation of the Maestros Mayores for their design and planning skills.

Henceforth, the training given to the Maestro-Tracista (builder-designer) – geometry, mathematics, designing – would be a factor to be considered in their choice as architect or public official in the Court. Master builders involved in the Royal Works during the first third of the XVI century began to take on a role more in accordance with the progressive ideas put forward by Italian and French architects such as Alberti or Delorme, ideas which were to reach Spain some time later under the Court patronage of Philip II, the true promoter of a modern system for organising building work (Bustamante 1976, pp. 227-250 and Marías 1983, vol. I, pp. 72 and ss.).

Créditos: José Luis Cano de Gardoqui García, James W. P. Campbell, Departamento de Arquitectura Universidad de Cambridge

Gobierno Regional de Madrid y Ayuntamiento de El Escorial vs. Sostenibilidad del Real Sitio del Escorial, Patrimonio de la Humanidad: Proyecto de Urbanización El Ensanche   Leave a comment

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Aprobado en Junta de Gobierno el proyecto de urbanización de El Ensanche

26 Mar’10 .- El ayuntamiento de El Escorial ha aprobado recientemente en Junta de Gobierno el proyecto de urbanización de El Ensanche con un plazo de ejecución de 24 meses y una inversión de 25,6 millones de euros.

A partir del próximo verano se procederá finalmente a la adjudicación de los trabajos con fecha prevista para su inicio en torno al mes de agosto aproximadamente. El plazo de ejecución de obras es de 24 meses y “la financiación está asegurada y el proyecto en  marcha”, destacó el concejal de Urbanismo en el ayuntamiento, Ignacio González Velayos.

La obra de urbanizado se llevará el montante más elevado de  la partida económica, casi 18 millones de euros. Se crearán unos accesos desde la carretera M-600 integrando a ésta como una calle más de la localidad con la construcción de una pasarela de 300.000 euros y la remodelación urbana de la M-600 por valor de 1,16 millones de euros.

“Hemos trabajado en un proyecto muy respetuoso con el medio ambiente, el entorno y respetando al máximo el arbolado existente” concluyó González Velayos. Asimismo, se reserva como zonas verdes  aquellas cuya topografía tiene mayor valor paisajístico. Igualmente, destaca la construcción de un paso bajo las vías del tren que comunicará directamente El Ensanche con El Tomillar.

Con respecto a la red de coladas que discurre por el sector (Navalquejigo, Cebadillas y Guadarrama) se ha recuperado y dado continuidad a las mismas. Las calles se resuelven como “calles de coexistencia”, al mismo nivel, y con pendientes necesarias para evacuación de aguas.

Y en cuanto a los materiales que se utilizarán destaca el uso de la piedra y el granito con varias zonas adoquinadas. Asimismo, el proyecto incorpora la colocación de bolardos para solucionar la no invasión de las zonas peatonales.

Pancarta

El nuevo Ensanche diseñado por el PP no pasará de 600 viviendas

Si los plazos se cumplen, en la segunda mitad del próximo año podrían empezar las obras de urbanización del Sector 1 (Consorcio Urbanístico Escorial), la zona conocida como Ensanche. El Ejecutivo aprobó en el pleno del martes una modificación de las Normas, a la que próximamente seguirá el nuevo Plan Parcial, según explicó el alcalde, Antonio Vicente (PP), en una rueda de prensa para presentar este proyecto.

El concejal de Urbanismo Ignacio González Velayos, fue luego el encargado de detallar los aspectos más importantes de esta actuación, destacando en primer lugar que se mantendrán todas las viviendas excepto cinco, que por “razones medioambientales o de legislación urbanística” tendrán que desaparecer. El edil aseguró que desde el Equipo de Gobierno se ha mantenido un contacto permanente con los propietarios de las casas afectadas, que serán realojados en otras que construirá en la zona el IVIMA. González Velayos también hizo referencia al descenso de la edificabilidad, que pasa de 0,3 a 0,18, atendiendo a razones de “carácter medioambiental y de respeto desde el punto de vista arquitectónico y de patrimonio histórico”. De este modo, se mantendrán “intactas” las vistas al Monasterio y la Iglesia de San Bernabé, protegiéndose especialmente el entorno de este templo escurialense.

“Es un proyecto que une todas las pretensiones: el crecimiento necesario de El Escorial y el respeto a nuestro patrimonio”, indicó el concejal, que señaló que después de la paralización que sufrió la pasada legislatura, esta actuación se ha reactivado en tiempo récord. “En febrero presentaremos el Plan Parcial, en el que se definirá el uso de todas las parcelas, de modo que en el segundo semestre de 2008 el Consorcio estará en disposición de empezar las obras de urbanización y a lo largo de esta legislatura podremos tener las primeras viviendas y equipamientos”, manifestó el martes González Velayos, horas antes de que este asunto pasase por el pleno.

El responsable de Urbanismo explicó que se contemplan viviendas en todas las tipologías (en bloque -bajo más una altura y bajocubierta-, pareadas y adosadas), además de aumentarse la superficie destinada a infraestructuras deportivas, que pasa de 20.000 a 30.000 metros cuadrados. Además, habrá 6.000 de zona comercial y 11.000 de hotelera, haciendo frente a la carencia que hasta ahora tiene El Escorial en este sentido.

El edil popular explicó que con este proyecto se redefine el límite del sector, quedándose en unos 550.000 metros cuadrados, de los que sólo 70.000 se destinan a vivienda, mientras que la mayor parte corresponden a zonas verdes.

En cuanto al número de viviendas que finalmente se construirán, González Velayos aseguró que sólo se podrá saber de manera exacta cuando se concrete el Plan Parcial, si bien afirmó que estará entre 500 y 600, lo que supone la mitad de lo que se preveía inicialmente.
El proyecto de urbanización tendrá un presupuesto aproximado de 38,5 millones de euros, según avanzó el edil de Urbanismo, que finalmente explicó que los accesos se mantendrán tal como estaban previstos en el anterior proyecto.

El Gobierno regional aprueba el Ensanche de El Escorial

La Comunidad de Madrid ha aprobado el plan parcial del Ensanche de El Escorial, que contará con una inversión superior a los 30 millones de euros, de los que el 40% será aportado por el Ayuntamiento y el resto por la Administración regional. El alcalde, Javier de Miguel, del PP, calificó ayer este proyecto como ‘el más importante de toda la historia del municipio’. ‘Supondrá que la zona industrial absorba muchas de las industrias que actualmente se encuentran en sótanos o pisos bajos y se creará un entramado social y colectivo que ahora no existe, además de ganar en calidad de vida’, añadió.

La actuación urbanística contempla la construcción de un polígono industrial y de 1.430 viviendas, de las que 859 serán de protección oficial y las 571 restantes de precio libre. También se incluyen 180.000 metros cuadrados de zonas verdes y parcelas para uso comercial, hotelero, sanitario y educativo, y de ese total 23.000 se destinarán a terrenos deportivos.

El proyecto suscitó la queja de muchos vecinos que van a verse afectados por la expropiación de sus terrenos (40 viviendas y el traslado de cuatro industrias), que será aprobada definitivamente en el próximo mes de noviembre, según anunció el concejal de Urbanismo, Alfonso Bosch. Los vecinos se quejaron de que el Consorcio (formado por el Ayuntamiento de El Escorial y el Gobierno regional) les ofrece por sus viviendas la mitad de lo que cuestan en el mercado.

En este sentido, el alcalde aseguró que tratará de ‘llegar a una solución razonable para todos’. Las viviendas que se van a construir (las primeras estarán terminadas para el año 2005) serán en bloque -un bajo y dos o tres alturas- y estarán distribuidas en diferentes manzanas con patios exteriores privados. Además, se construirán dos avenidas de 65 metros de ancho cada una.

En cuanto al medio ambiente, se tiene previsto recuperar arroyos existentes en las zonas, así como la colada de Guadarrama -que surca el ámbito de la actual M-600 hasta cruzar las vías del ferrocarril- y la colada de Navalquejido.

Créditos: Ayuntamiento de El Escorial, Enrique Peñas, El Faro del Guadarrama, Diario de la SierraCiudadanos El Escorial, MonteArroyo, El País

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