Archivo para la etiqueta ‘sierra de guadarrama

EL GUADARRAMA # UN PARQUE NACIONAL SUSCEPTIBLE DE MEJORA   Leave a comment

Algunas consideraciones, formuladas como propuesta de mínimos, mejorarían el futuro Parque Nacional de las Cumbres del Guadarrama, sin salir del planteamiento promovido por los Gobiernos de Madrid y Castilla y León. En este escrito se hacen públicas y se invitan a todos los “GUADARRAMISTAS” a adherirse a ellas.

La Sierra de Guadarrama constituye un conjunto montañoso en el corazón de la península Ibérica de espléndidas calidades naturales y paisajísticas, a las que se añade un fondo cultural de primera entidad, como se ha reconocido y mostrado en rigurosos estudios científicos. Por esta razón, su territorio merece, sin duda, ser preservado mediante la aplicación de nuevas normas de conservación que, por otra parte, aúnen los diversos espacios protegidos establecidos en él.
La modalidad adecuada es, en este caso, la máxima, es decir, la de Parque Nacional en su núcleo montañoso, quedando además preservado por un anillo periférico de protección que debe adquirir, para tener la entidad debida, distintivos específicos, como los de Parque Regional y Paisaje Protegido. La propuesta oficial hecha conjuntamente por las Comunidades de Madrid y Castilla y León va, pese a sus conocidas limitaciones, en este sentido. Su aprobación redundará en aumentar sustancialmente la riqueza, coherencia y armazón de la red de Parques Nacionales españoles de montaña, al convertirse el de Guadarrama en su nudo geográfico central.

Créditos y Agradecimientos: QUERCUS

etiquetas: guadaramistas,parque-nacional,sierra-de-guadarrama,parques-nacionales-españoles, parques-nacionales-de-montaña

TURISMO CULTURAL ACTIVO # SENDERISMO # EXCURSIÓN ALTO DE LOS LEONES-REAL SITIO DEL ESCORIAL   Leave a comment

Doc5

P1010113

El Centro Excursionista del Campo Arañuelo (CECA) reanudará el domingo el calendario de salidas senderistas una vez finalizadas las vacaciones estivales, que les han tenido más de dos meses sin actividad. Como vienen haciendo en los últimos años la primera ruta de la segunda parte de la temporada se hará por la sierra de Madrid.

En concreto irán desde el puerto de los Leones a El Escorial, siguiendo una marcha de 20 kilómetros, de dificultad media, de unas seis horas. En su recorrido disfrutarán de unas vistas espectaculares de las provincias de Ávila, Madrid y Segovia y de la práctica totalidad del cordel de la sierra de Guadarrama. Los interesados en participar deben inscribirse de ocho a nueve de la noche en la sede del CECA en la casa de deporte. El autobús saldrá a las siete y media de la mañana desde la Cruz de los Caídos.

Seis salidas más

A los senderistas moralos todavía les faltan seis rutas para completar el calendario del 2011. En octubre hay programadas tres: el día 2 la Trocha Real en el entorno de Candeleda; el 16 la ruta de Alfonso Onceno entre Navezuelas y Guadalupe y el 30 el Castañar del Tiemblo. En noviembre serán dos, a Montemayor del Río y la salida social que está pendiente de determinar donde se hará, y por último en diciembre a la Covacha, en la sierra de Gredos, para colocar el belén navideño.

UNIVERSIDAD SOCIOAMBIENTAL DE LA SIERRA DE GUADARRAMA # SEMINARIO ESTIVAL SOBRE LOS VALORES INALIENABLES DEL PARQUE SIERRA DE GUADARRAMA   Leave a comment

cartel UniversidadSoctriptico1700

cartel UniversidadSoctriptico2700

ESCAPADAS DE FIN DE SEMANA A LA SIERRA DE GUADARRMA: PARQUE ARQUEOLÓGICO DE LOS ENEBRALEJOS Y REAL SITIO DEL ESCORIAL   Leave a comment

PARQUE ARQUEOLÓGICO DE LOS ENEBRALEJOS

En la Sierra de Guadarrama se halla el Parque Arqueológico de los Enebralejos, concretamente en Pládena (Segovia), cerca del río San Juan. Entre las visitas indispensables para una escapada a Prádena destacan varias cuevas fascinantes, siendo algunas de las más famosas las Cuevas de Graja y la Cueva de los Enebralejos, con atractivas pinturas rupestres muy bien conservadas. Visitar este parque supone viajar en el tiempo, ya que aquí hay un poblado perteneciente a la Prehistoria en el que podremos admirar reproducciones de cabañas, utensilios y armas de los inicios de la Edad de los Metales. Además, el precio de las entradas es muy económico, tan solo cinco euros, los adultos, y menos de cuatro los niños. Además del parque en sí, disfrutaremos de unos paisajes que nos dejarán con la boca abierta, y también de pueblecitos con mucho encanto como Pedraza o Turegano, ancladas siglos atrás gracias a la conservación de la arquitectura tradicional. Otra de las formas de disfrutar de la zona es a través de la gastronomía, siendo uno de los platos más populares el cordero lechal, de singular sabor.

En cuanto al alojamiento, hay una gran variedad en las localidades cercanas al parque. La casa rural es el alojamiento estrella, como la Casa Rural Casa Roman, con tarifas muy asequibles. Pero también podemos elegir entre dormir en un hotel, hostal o albergue en algunas de las villas próximas como Hoces o Chorros.

REAL SITIO DEL ESCORIAL

Construido durante el siglo XVI, El Monasterio de San Lorenzo del Escorial es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista de la Península Ibérica. En el interior del edificio destacan los Palacios, la famosa Sala de las Batallas, el Patio de Reyes y la Basílica. Pero nuestra nuestra visita nunca será completada sin ir al Museo de Arquitectura y a la Pinacoteca, donde podremos ver obras de artistas tan populares como Zurbarán o El Greco. El lugar es la máxima expresión del poder de la monarquía española cuando imperaba sobre el resto de las naciones europeas, La Edad de Oro, su época de mayor esplendor. En la zona la localidad más turística es Roque de Chavela, con unas vistas de la sierra de Madrid impresionantes. Allí podremos disfrutar de un auténtico cocido madrileño y dormir en casas rurales por menos de 30 euros como son La Huerta de Arriba o Casas Camino de Navahonda.

Créditos y Agradecimientos: Escapada de Fin de Semana Net

MANIFIESTO POR EL GUADARRAMA – EXPERTOS SOLICITAN AMPLIAR LOS ACTUALES LÍMIETES DEL PROYECTADO PARQUE DE GUADARRAMA   Leave a comment

El futuro Parque Nacional de las Cumbres del Guadarrama sigue creando opiniones discordantes en el panorama ecologista. Así, un grupo de científicos, naturalistas y montañeros han solicitado, mediante un manifiesto, la modificación de los límites que se recogen en el proyecto actual, ya que consideran que éste se ciñe únicamente al núcleo montañoso y deja fuera ecosistemas de interés.

Las ampliaciones que proponen los expertos eliminarán las “incongruencias geográficas” existentes en el trazado aprobado por las asambleas legislativas de la Comunidad de Madrid y Castilla y León, ya que “divide algunos cordales a la mitad, dejando una parte dentro del Parque Nacional y otra fuera”, indica el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, uno de los autores del manifiesto. La nueva propuesta modifica la calificación de los terrenos, que pasarían de Parque Regional a Parque Nacional.

Algunas de las áreas objeto de ampliación son: La Camorza, la Perdiguera, Occidente de La Linera y la Cabecera del Eresma. Por su parte, el director general de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid , Federico Ramos de Armas, alega que “se tenían que evitar zonas de excesivos estrechamientos para no crear una figura demasiado quebrada o muy angosta”.

El director de Gabinete de la Secretaria de Estado de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, Javier Cachón de Mesa, apunta que“todavía se está a tiempo” de incluir algunos de los elementos de ampliación propuestos en el manifiesto, si bien se deben presentar a la Red de Parques Nacionales y seguir el proceso establecido.

Créditos y Agradecimientos: P. Esteban, EL GUADARRAMISTA

Las Machotas del Real Sitio del Escorial   Leave a comment

La Machota Alta y la Machota Baja, cumbres hermanas, son para muchos las últimas cumbres de la Sierra de Guadarrama por su lado occidental. Otros por el contrario consideran que la sierra continúa hacia el sur por la prolongada serrezuela de La Almenara, que concluye en el pico del mismo nombre, más al sur de Robledo de Chavela.

Unos terceros por el contrario señalan que la Sierra del Guadarrama sigue más aún hacia el oeste, considerando parte de la misma a la Sierra de Malagón, con los piscos de San Benito, sobre el puerto de la Cruz Verde, y la Risca de Santa Catalina, cima de 1.386 metros que se alza justo encima de Valdemaqueda.

Como sea, Las Machotas son a pesar de su escasa altura, 1.461 metros la más elevada de ambas, un mirador de primer orden del Sistema Central, regalando un escorzo poco conocido del Guadarrama hacie el Norte y la sorpresa del lejano Gredos al Oeste.

Su ascensión resulta sencilla y entretenida, pues recorre diferentes ecosistemas de interés, como el protegido robledal de La Herrería y una sucesión de prados y pedrizas característicos de las sierras del centro peninsular.

La excursión bien puede empezarse en la explanada situada a los pies de la Silla de Felipe II, aunque resulta mucho más entretenida si se comienza en la ermita de la Virgen de Gracia, situada a la entrada de los bosques de La Herrería.

Silla de Felipe II

Desde la ermita continuar unos metros por la carretera que lleva a la famosa silla, hasta alcanzar el inicio de un marcado sendero que abandona el asfalto a mano izquierda. Está señalizada con las marcas blancas y rojas de los senderos de Gran Recorrido. En este caso se trata del GR-10, que cruza de Este a Oeste la península Ibérica entre Valencia y Lisboa.

En poco más de quince minutos se alcanza el característico amontonamiento de piedras en cuya cúspide está tallada la rústica piedra sobre la que se dice que Felipe II contemplaba los avances de la construcción del monasterio del Escorial.

Al otro lado de la explanada situada al pie de las escaleras de la silla y a la derecha de un chiringuito, el camino continúa hasta el pie de una escalinata que lleva a una casa de piedra abandonada. No tomar las escaleras, sino continuar por el camino que se abre a la derecha.

Las señales blanquirojas llevan a la senda a una barrera que cierra una pista y luego junto a una tapia de piedra. Del otro lado está la finca de Los Ermitaños. El camino continúa con sucesivas subidas y bajadas siempre con la cerca de piedra a mano izquierda.

Una última cuesta lleva a una esquina donde sobre una piedra, las señales indican que hay que saltar la tapia. Puede pasarse al otro lado por cualquiera de los dos rotos abiertos en la valla. Lo más recomendable es hacerlo por el situado más a la derecha, para regresar por el segundo.

Una vez cruzada la tapia, se alcanza una pradera despejada donde el camino se diluye un tanto. No cuesta demasiado encontrar el rumbo correcto, que siempre circulará con la tapia de piedra a mano izquierda.

Por un terreno empradizado con abundantes afloraciones rocosas, se gana altura con rapidez. Se deja a la derecha otra construcción abandonada, hasta que la cuesta remite. La tirada concluye ante una cerca de piedra, en el collado de Entrecabezas o Portacho, a una altura de 1.284 metros.

Sin pasar al otro lado de la cerca de piedra que recorre la línea de cumbres de Las Machotas, tomar el camino perpendicular que a pocos metros de la cerca de piedra, acomete la subida a mano izquierda, Noroeste, de La Machota Alta.

Puntos anaranjados sobre las peñas lo señalan. En ocasiones se abren diferentes ramales siendo más recomendable el situado más cerca de la tapia de piedra situada a mano izquierda.

La cuesta remite al poco y se alcanza la cimera de La Machota Alta. El punto más elevado es un amplio berrueco situado al otro lado de la cerca de piedra.

Pico del Fraile

Es habitual en este punto proseguir unos trescientos más hacia el norte hasta alcanzar el Pico del Fraile. La importancia de esta cima secundaria no es otra que su inconfundible silueta: un religioso encapuchado que se afana en escribir sobre su escritorio quién sabe qué textos.

ZarzalejoDe regreso al collado, saltar la tapia por un roto situado junto a un somier que ejerce de oxidada puerta. En el otro lado continuar unos metros rumbo Sur, hacia la Machota Baja, hasta alcanzar el segundo camino que discurre dirección Noreste-Sudoeste. Tomarlo a mano derecha.

El camino enseguida empieza a tomar altura separándose del collado, al tiempo que se coloca en la vertiente meridional de la Machota Baja. Entre piedras y jarales, el camino perfectamente definido, alcanza un collado.

Continúa su ascenso, hasta que después de pasar entre unas rocas alcanza una callejón situado bajo las peñas cimeras. El camino principal continúa hacia el Sur, descendiendo más adelante hacia Zarzalejo. Conviene poner atención en este punto, pues hay que dejarlo a la altura de una canal que desciende del lado izquierdo, Sureste.

Enseguida se define una senda que sube por la corta canal hasta situarse bajo el bloque cimero. En lo más alto, un vértice geodésico y un buzón metálico en cuyo interior un cuaderno y un lápiz aguardan a que los valientes que lo alcancen estampen sus impresiones.

Datos básicos
Situación. Robledal de La Herrería. San Lorenzo del Escorial.
Cómo llegar. Desde Madrid, por A-1 hasta Las Rozas y M-600 a San Lorenzo del Escorial. Tomar aquí la M-505 hasta el desvío a la Silla de Felipe II, sobrepasado el kilómetro 20.
Distancia. 65 kilómetros desde Madrid.
Accesos. Desde la M-505 tomar el desvío a la ermita de la Virgen de Gracia y Silla de Felipe II. Desde la ermita de Gracia seguir unos metros por la carretera de la silla hasta que se inicia a mano derecha el marcado camino del GR-10.
Recorrido. Ruta lineal.
Regreso. En vez de descender desde el collado Entrecabezas por el camino utilizado para subir hasta aquí, se puede regresar sin cruzar la tapia de piedra por el roto situado junto al somier que hace de puerta. Se toma de esta forma a la derecha el camino señalizado con las marcas del GR-10 y que discurre paralelo al de subida, ahora con la tapia de piedra a mano izquierda. Hacia su mitad hay que pasar un torno metálico que impide que el ganado salga de la finca. Al final confluye en el doble roto de la tapia, en el inicio del bosque de La Herrería, continuando a partir de este punto por la misma senda que a la subida.
 

Créditos: Alfredo Merino, El Mundo 21/02/2011;

BREVE INFORME SOBRE EL SEXMO DE CASARRUBIOS – UNIVERSIDAD DE LA TIERRA DE SEGOVIA/COMUNIDAD Y TIERRA DE SEGOVIA/COMUNIDAD DE CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA   Leave a comment

La Comunidad y Tierra de Segovia, o la Universidad de la Tierra, es una organización de carácter colectivo, cuyo origen se pierde en la Edad Media (siglo XI) y que alcanza su plenitud a lo largo de los siglos XIII al XV, estabilizándose su desarrollo a lo largo de toda la Historia Moderna, y sufriendo una profunda crisis durante el siglo XIX. Su revitalización, ya como una institución y organización moderna, se origina a finales del siglo XIX, y con cambios de poca importancia, subsiste hasta la actualidad.

Desde su origen, la Comunidad consta de dos partes esenciales: la Ciudad de Segovia, y su Tierra. Se engloban por tanto en el concepto genérico: la estructura organizativa de la Ciudad del Acueducto y todas las Tierras administradas por la Ciudad y repobladas por el impulso demográfico e institucional de Segovia.

La Comunidad y Tierra de Segovia, ya desde el siglo XI, la dirige y controla, el sector social denominado Caballería Villana, grupo social al que la corona le otorgó, el control y gobierno de la Ciudad de Segovia y de todo su Territorio (Alfoz).

Desde Segovia, este grupo social, formado por Caballeros, Escuderos, Dueñas y Doncellas, todos ellos integrantes y dirigentes de la oligarquía de la Ciudad del Acueducto, a partir del siglo XII, inician un proceso de expansión, tanto Aquende Sierra, como Allende Sierra.

A lo largo de este proceso, estos caballeros serranos: abrirán caminos, trazaran cañadas, crearan pequeños poblados y distribuirán tierras entre los citados miembros de la clase social dominante, cuidándose en todo momento, de que tanto el control jurídico, como económico y social de las Tierras, repobladas y ocupadas, quedara en manos de ese grupo que hemos denominado: Caballería Villana.

Para gestionar con eficacia la Tierra controlada por los grupos dirigentes de la Ciudad del Acueducto, se creará una institución denominada Sexmo. Su objetivo, agrupar los espacios dominados por la Ciudad, en función de características comunes, tales como: proximidad geográfica, control de la población, rutas de penetración en el territorio, organización jurídica, etc.

De este modo, la Ciudad de Segovia extiende de una forma magistral, su poder e influencia, mucho más allá de la Transierra, llegando a ocupar espacios tan lejanos como Navalcarnero, San Martín de la Vega y Chinchón.

Buena parte del éxito alcanzado por la repoblación y ocupación de la Tierra, la obtuvo Segovia, de su marco institucional antes señalado y que como decíamos, se denominó Sexmo. Consistía el sexmo, tal y como hemos señalado antes, en la división de la Tierra Segoviana, en un total de once marcos territoriales diferenciados, a los que había que añadir las parroquias integradas en la Ciudad del Acueducto.

De acuerdo con los intereses de la Ciudad, cada uno de los sexmos, tuvo una denominación especifica, y aunque algunas de estas divisiones territoriales, han cambiado de nombre, todavía hoy son vigentes, los siguientes sexmos:

Sexmo de las Posaderas.

Sexmo de Santa Eulalia

Sexmo de San Martín.

Sexmo de Cabezas

Sexmo de San Millán

Sexmo de Valdelozoya, hoy, Sexmo de Lozoya

Sexmo de San Lorenzo.

Sexmo de la Trinidad.

Sexmo de Casarrubios.

Sexmo de El Espinar.

Sexmo de la Ciudad de Segovia.

La mayor parte de la relación de sexmos, tiene su origen en la Edad Media, pero sin embargo, alguno de ellos ha desaparecido, o su marco territorial se ha integrado en otros.

Tradicionalmente, cada sexmo, nombraba uno o dos representantes, elegidos por los habitantes del sexmo, quienes se encargaban de trasladar a la Ciudad de Segovia, sus problemas y necesidades, mientras que Segovia, les utilizaba para recabar los impuestos que como ciudad cabecera le correspondía.

Sin embargo, y es este aspecto de la Historia de la Ciudad y Tierra de Segovia, lo más importante, a lo largo del proceso repoblador dirigido por la ciudad del acueducto, al tiempo que se establecían las heredades particulares de las aldeas y pueblos, se estructuraban enormes espacios de apropiación comunal, que gestionaba Segovia, siempre de la mano de los sexmeros de los diferentes marcos territoriales.

Así pues, el sexmo y sus representantes, cumplían funciones muy diferenciadas, ya que no solo percibían impuestos destinados a la Ciudad de Segovia, sino que también contribuían a la conservación de las grandes propiedades comunales, distribuidas por toda la Tierra Segoviana.

En este orden de cosas, El Escorial es uno de los últimos pueblos fundados por Segovia, y se institucionaliza dentro del sexmo de Casarrubios, como adegaña de Robledo de Chavela, y como núcleo humano, que impida a los habitantes del Real de Manzanares, penetran en las tierras segovianas.

Hasta 1503, El Escorial carece de jurisdicción y término propio, y cuando se institucionaliza como aldea, queda dependiente de la Ciudad de Segovia, pero siempre en el marco del sexmo de Casarrubios.

Cuando en 1565, Felipe II, convierte a El Escorial, en “Villa en si y sobre si”, la segrega jurídicamente de Segovia, pero sin embargo, la mantiene como un poblado, más en el marco administrativo de la Tierra de Segovia, con derecho a que sus vecinos disfrutaran de las propiedades comunes de Segovia.

Las leyes desamortizadores del primer tercio del siglo XIX, dieron al traste con muchas de las grandes extensiones de propiedades comunales, pertenecientes a la Tierra Segoviana, que fueron adquiridas por particulares, apropiándose individualmente de las mismas, sin que por razones que no son del caso, llegasen a venderse todas, o desapareciesen los derechos adquiridos por sus anteriores propietarios, los ciudadanos de Segovia y su Tierra.

Mientras esto ocurría en el ámbito de las propiedades comunales, el marco geográfico de la Tierra Segoviana, también sufre una enorme transformación, ya que muchas de las Villas integradas en la Tierra de Segovia, se inscriben, bien en Toledo, bien en Madrid, bien en Guadalajara (primer tercio del siglo XIX).

El resultado final, será el estrangulamiento parcial de los viejos sexmos, que sin las viejas funciones, comienzan a olvidar su vinculación a Segovia, y a vincularse cada vez más estrechamente, con su ámbito geográfico especifico y próximo.

Ya en el último tercio del siglo XIX, se intenta desde Segovia, revitalizar los sexmos, y vertebrar de algún modo la vieja Tierra, con su Ciudad de origen. En aquel momento, muchos viejos pueblos han desaparecido, otros se han transformado, y algunos no manifiestan interés alguno, por la vieja institución.

El resultado final, ya en los últimos años del siglo XIX, será, una nueva organización de la Ciudad y Tierra de Segovia, que intentará recuperar viejas formas de estructuración. Sin embargo, se darán casos tan señalados, como el sexmo en que se inscribe El Escorial, que se seguirá denominando de Casarrubios, por que allí existió el núcleo administrativo del viejo sexmo, aunque ya no este incorporado a la Ciudad y Tierra de Segovia, el pueblo de Casarrubios.

Sin embargo, la salida de Casarrubios del sexmo de su nombre, hizo que El Escorial, siempre interesado por sus viejos vínculos, reclamara la cabecera del sexmo, por lo que hoy constituye la base organizativa del sexmo de Casarrubios, en el que se hayan integrados, los siguientes pueblos:

– Aldea del Fresno.

– Colmenar del Arroyo.

– Chapinería.

– Fresnedillas de la Oliva.

– Navalagamella.

– Navalcarnero.

– Robledo de Chavela.

– Santa Maria de la Alameda.

– Sevilla la Nueva.

– Valdemorillo.

– Villamantilla.

– Villanueva de la Cañada.

– Zarzalejo.

Es evidente, que la Comunidad de Villa y Tierra de la Ciudad de Segovia, además de cumplir la función de administrar los restos de su antiguo patrimonio colectivo, se ha convertido en un testigo de la vieja historia, común de muchos pueblos de Aquende y Allende Sierra, siendo digno de destacar, el compromiso que desde hace siglos, han tenido los vecinos de El Escorial y sus autoridades, respecto a tan antigua institución.


DECRETO DE LA ALCALDÍA PRESIDENCIA
DON ANTONIO VICENTE RUBIO

COMUNIDAD DE LA CIUDAD Y TIERRA DE SEGOVIA
PRESIDENTE

Esta Alcaldía tiene reconocida por Ley la posibilidad de delegar el ejercicio de algunas de las competencias que tiene atribuidas en otros órganos de la Corporación, siempre y cuando no se encuentren incursas en los supuesto de prohibición a los que se refiere el artículo 21.3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local.

Atendiendo a necesidades organizativas se hace conveniente delegar el ejercicio de las competencias otorgadas a esta Alcaldía, como miembro de la Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia para que el Cuarto Teniente de Alcalde de este Ayuntamiento D. Cesar M. Sanz Santa Cruz, pueda asistir a las reuniones y demás actos organizados por la citada Comunidad, en nombre y representación de este Ayuntamiento.

Por todo ello, en virtud de lo dispuesto en los artículos 13.1 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, 21.3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y de acuerdo con los artículos 43, 44, 45, 114 a 118, 120 y 121 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, aprobado por Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre,

RESUELVO

PRIMERO. Delegar en D. Cesar M. Sanz Santa Cruz, Cuarto Teniente de Alcalde y miembro de la Junta de Gobierno Local, el ejercicio de las atribuciones que esta Alcaldía tiene conferidas como miembro de la Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia.

SEGUNDO. La delegación comprende las facultades de dirección y de gestión.

TERCERO. El Cuarto Teniente de Alcalde ha de informar a esta Alcaldía, a posteriori, con periodicidad mensual y, en todo caso, cuando se le requiera para ello, de la gestión realizada y de las disposiciones dictadas en el período de referencia, y con carácter previo de aquellas decisiones de trascendencia, tal y como se prevé en al artículo 115 del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales.

CUARTO. Los actos dictados por el Cuarto Teniente de Alcalde en ejercicio de las atribuciones que le han sido delegadas, indicarán expresamente esta circunstancia y se entenderán dictados por la Alcaldía de este Ayuntamiento. En consecuencia, corresponderá a esta Alcaldía la resolución de los recursos de reposición que puedan interponerse contra dichos actos.

QUINTO. La delegación conferida en el presente Decreto requerirá para su eficacia la aceptación del Cuarto Teniente de Alcalde, entendiéndose ésta otorgada tácitamente si no se formula ante esta Alcaldía expresa manifestación de no aceptación de la delegación en el término de tres días hábiles contados desde el siguiente a aquel en que le sea notificada esta resolución.

SEXTO. La presente resolución será publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, dándose cuenta de su contenido al Pleno de la Corporación en la primera sesión que esta celebre. No obstante sus efectos se producirán desde la fecha de la firma de la presente resolución

SÉPTIMO. En lo no previsto expresamente en esta resolución se aplicarán directamente las previsiones de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, en cuanto a las reglas que para la delegación se establecen en dichas normas.

Lo manda y firma el Sr. Alcalde Presidente, en El Escorial a 28 de mayo de 2008; de lo que, como Secretaria, doy fe. (…)

Créditos: Ayuntamiento de El Escorial, Gregorio Sánchez Meco (Cronista de la Leal Villa de El Escorial, cabecera del sexmo de Casarrubios)

LA COMUNIDAD Y TIERRA DE SEGOVIA   Leave a comment

Una de las instituciones más antiguas de la historia española, son sin duda, las Comunidades de Villa y Tierra, surgidas a lo largo del proceso reconquistador y repoblador de los siglos XI y XII; se caracterizaron por constituir ámbitos territoriales, por lo general muy extensos (Universidad de la Tierra), en los que se integraban una serie de alberguerías, adegañas y aldeas, alrededor de una Villa, que solía dar nombre a aquella comunidad. Corresponderá a los grupos sociales dominantes de aquella Villa la administración de la Comunidad, mientras que la Tierra, inmersa en su alfoz, se subdividirá en sexmos y estos en concejos e instituciones administrativas de menor entidad.

Una de estas Comunidades de Villa y Tierra será la constituida en torno a la ciudad de Segovia que, en los inicios de la Baja Edad Media, se presenta como un baluarte defensivo con un entorno amurallado y fortificado, con sus torres y puertas. En los siglos posteriores (XIII, XIV y XV), a su imagen de seguridad, habrá de añadirse el aspecto majestuoso que le otorgará su iglesia catedral, los templos, palacios y casas propias de una burguesía cada vez más influyente y poderosa. El resultado: un núcleo urbano seguro, proporcionado y equilibrado que constituirá el orgullo de sus habitantes y la admiración de los vecinos de la Tierra.

Aquella caballería villana segoviana, tomando como eje vertebrador su ciudad, entre los siglos XI y XII constituirá un alfoz al norte de la sierra de Guadarrama en el que se integrarán los sexmos de San Martín, Las Cabezas, San Millán, La Trinidad, Santa Olalla, San Llorente, Las Posaderas y los lugares y aldeas de la mesa obispal y del cabildo de Segovia, y más tarde el Sexmo de El Espinar son los sexmos de aquende sierra.

Era tanta la pujanza y vitalidad de la villa segoviana y de aquella primitiva organización que, al tiempo que se consolidaba su estructura institucional en el marco geográfico de aquende sierra, sus gentes, de una forma espontánea, abrirán caminos, trazarán cañadas, crearán pequeños poblados y distribuirán tierras entre los grupos sociales dominantes. Se iniciaba así el proceso repoblador de lo que desde Segovia se denominó: allende sierra.

Será en una fecha tan tardía como 1302 cuando los Caballeros, Escuderos, Dueñas y Doncellas dominantes en una sociedad cada vez más feudalizada, lleven a cabo la integración económica, administrativa y política de los territorios situados al sur de la sierra de Guadarrama. Ya no es necesario que la Comunidad luche por la defensa de sus tierras, dado que la línea de frontera se ha trasladado mucho más al sur, ha llegado el momento de organizar el aprovechamiento comunal de montes, pastos, tierras de labor, etc, situadas allende sierra. Surgen así los sexmos de Valdelozoya, Casarrubios, Manzanares, Tajuña y Valdemoro.

Como institución viva que era, la Comunidad de la Tierra segoviana sufrió infinidad de avatares, transformaciones y cambios. En ocasiones conflictos militares tales como: la guerra de las Comunidades, la guerra de Sucesión y la guerra de la Independencia, alteraron su sistema de convivencia. En otras etapas surgirán conflictos internos en el marco de la propia Tierra, entre concejos, aldeas y Villas, que provocarán cambios en la organización institucional y en los distintos marcos geográficos.

Sin embargo, los dos elementos que pondrán al borde de la desaparición la Comunidad serán: en primer lugar, el nuevo marco provincial impuesto por Javier de Burgos en 1833. que consagraba el centralismo liberal; en segundo lugar, los diferentes procesos desamortizadores que, en su afán por el establecimiento de la propiedad privada, pusieron a la venta ingentes cantidades de bienes comunales y bienes de propios pertenecientes a la, por entonces agonizante, Universidad de la Tierra.

Cuando, a finales del siglo XIX y principios del XX, la burguesía estime consolidado plenamente su poder, considerará que viejas instituciones del Antiguo Régimen, transformadas y adaptadas a los nuevos tiempos, podrían cumplir una función importante. Resurge así, en un nuevo marco legal e institucional, la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, entidad en la que las gentes de allende sierra, han encontrado como valores básicos, los siguientes:

  1. Ante todo, la Universidad de la Tierra segoviana es una comunidad de espacios. Independientemente de las circunstancias históricas por las que ha atravesado la “madre tierra segoviana” – tanto los espacios enmarcados allende sierra como los localizados“aquende sierra – superando líneas de tiempo y saltando por encima de fronteras, ha constituido siempre una comunidad de espacios vertebrada por el eje invisible de su intrahistoria.
  1. Comunidad de intereses económicos: El elemento definidor de la Comunidad de Villa y Tierra Segoviana, a lo largo de los siglos, tuvo un único principio: satisfacer, del mejor modo posible, las necesidades económicas de sus gentes. Eso explica normas, leyes, ordenanzas, códigos, etc., orientadas siempre a un mismo fin: situar los intereses comunitarios por encima de los individuales.

Cuando con la mentalidad actual, regida por el principio de propiedad absoluta, libre e individual, nos acercamos a los valores de nuestra vieja Comunidad, se hacen incomprensibles: baldíos, ejidos, dehesas al servicio de todos los ganados de la Tierra, derrota de mieses, comunidad de pastos, espacios al servicio del común, etc. Sin embargo nada tan coherente, nada tan racional económicamente, como las prácticas comunales, para hacer eficaz una economía basada esencialmente en la agricultura y la ganadería.

Muchas de las heredades compartidas se convirtieron en propiedades individuales, las prácticas comunitarias se las llevó el tiempo y la historia, la agricultura y la ganadería se han convertido en actividades cuasi marginales. Sin embargo, la Tierra de Segovia y la ciudad que le da nombre, siguen unidas por intereses económicos que le son afines y que justifican la existencia de nuestra institución.

Cuando en la España actual se habla de Mancomunidades Municipales como forma de reducir gastos y prestar mejores servicios, cuando en la Unión Europea se apoya y defiende la Europa de las Regiones y se entiende que la colaboración entre marcos espaciales puede ser un elemento esencial en su progreso económico, entidades como el Común segoviano, pueden ser un buen ejemplo en el mundo actual.

  1. Comunidad de hombres: Las viejas Cartas Pueblas, de los núcleos de población integrantes de nuestra Tierra, están llenas de invitaciones a omes de otros lugares et non de término de Segovia, nin de villa, nin de aldeas de aquende sierra, nin allen sierra. Aquellas convocatorias repobladoras hicieron de Segovia y su Tierra, espacios de acogida de gentes llegadas de muchos lugares, de muchas fronteras, de muchas culturas, a quienes se les ofreció la posibilidad de compartir: tierras, derechos, obligaciones y un marco social solidario.

Segovia y la Tierra pronto comprendieron que, su Comunidad de espacios e intereses, sólo podría subsistir ofreciendo – a cuantos hombres y mujeres quisieran acercarse- el mundo solidario que los siglos medievales habían sido capaces de constituir. Hoy, cuando sobre la historia de la Tierra segoviana pesan centenares de años, aquella Comunidad de hombres, constituida en torno a la ciudad del acueducto y su alfoz, sigue abierta a otros omes de otros lugares.

Desde allende sierra, un saludo entrañable para las gentes de aquende sierra, y el abrazo comprometido de unos hermanos unidos por una Tierra común, una Ciudad orgullosa de su ingente patrimonio cultural y una historia solidaria, que un simple accidente geográfico como la sierra de Guadarrama, nunca pudo separar.

Créditos: Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia, Gregorio Sánchez Meco 2010 (Leal Villa de El Escorial, cabecera del Sexmo de Casarrubios)

EL REAL SITIO DEL ESCORIAL LUGAR IDÓNEO PARA EL OCIO Y EL SENDERISMO DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL   Leave a comment

La Asociación IGUALAR, entidad que trabaja en el ámbito del ocio y la discapacidad, organizó el pasado 12 de Febrero una ruta de senderismo para personas con discapacidad visual.

La senda seguida fue la conocidísima que transcurre desde San Lorenzo a La Silla de Felipe II. En poquito más de tres horas liquidaron el recorrido (ida y vuelta), culminando la jornada con una visita guiada por el célebre Monasterio del Eescorial.

El clima acompañó, y permitió que el grupo disfrutase de los increíbles parajes que ofrece la sierra madrileña, pasease por la senda adaptada y pudiera acceder a los paneles en braille que acompañan a los diferentes árboles que se van viendo, subiese al conjunto granítico de la Silla de Felipe II, y acabase comiendo al aire libre en los merenderos junto a la Ermita de la Virgen de Gracia.

La actividad fue totalmente adaptada y 100% accesible, en la línea de todas las actividades de esta joven asociación. En Marzo volverán a repetir aventura, pero en entonces será por el Pinar de la Barranca, en Navacerrada.

Créditos: IGUALAR

1/3 MEMORIAS DEL GUADARRAMA – INTRODUCCIÓN A LA TERCERA EDICIÓN DE UN LIBRO ESENCIAL PARA COMPRENDER LA GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL   Leave a comment

DIEZ AÑOS DEL PROCESO DE DECLARACIÓN DE UN PARQUE NACIONAL EN EL GUADARRAMA – 1/3

La sierra de Guadarrama, a pesar de no poder competir en altura y magnificencia con otras montañas ibéricas, constituye quizá el conjunto de cumbres más cargadas de trascendencia y significados entre las muchas que accidentan la geografía española. Verdadero hito geográfico que cierra en tonos azulados los dilatados horizontes de las dos Castillas, se puede decir que esta pequeña cadena montañosa situada en el centro geográfico peninsular representa también un importante hito cultural en el que podemos reconocer, como en una nítida radiografía, los más ocultos recovecos de la génesis histórica de nuestro país. No en vano, la literatura, la historia, las ciencias, las artes y el pensamiento han encontrado en su entorno físico, en sus paisajes y en su biodiversidad un adecuado caldo de cultivo sin el cual la evolución histórica y cultural de España no hubiera sido la misma. A través de sus puertos cruzaron todos los ejércitos que invadieron la península a lo largo de la historia. Sus cumbres, valles y laderas fueron el aula y el laboratorio en los que nació y se desarrolló el cultivo de las ciencias naturales en nuestro país y en donde comenzó a formarse el embrión de nuestra moderna conciencia ambiental. Sus paisajes inspiraron algunas de las más célebres plumas de la literatura universal, hicieron surgir nuevas corrientes artísticas y pedagógicas e incluso llegaron a ser elegidos como símbolo político y espiritual de algunas ideas del regeneracionismo durante los años de la Restauración, que significaron un poderoso revulsivo en el proceso de modernización de España.

Las montañas del Guadarrama se mantuvieron apartadas durante siglos en un mundo aldeano y pastoril vinculado a las antiguas tierras medievales de Segovia, hasta que se consumó su largo proceso de dependencia de la ciudad de Madrid, iniciado por la afición de los reyes a refugiarse en ellas huyendo de los ardientes veranos de la meseta. Y es por esta especial relación por lo que la hoy gran urbe madrileña debe tanto a la vecina sierra, una deuda que se concreta no sólo en su fundación como primitiva fortaleza que guardaba el paso de los puertos durante los tiempos del emirato de Córdoba, sino también en su misma condición de corte y capital del reino, decidida por Felipe II, entre otros motivos, por la salubridad de su clima y la abundancia y pureza de sus aguas, dones ambos recibidos de las cercanas cumbres. Madrid, a cambio, acabó por dar al Guadarrama ese carácter y renombre universal que hoy vemos reflejado tanto en los relatos y descripciones de los innumerables viajeros extranjeros de todas las épocas que atravesaban sus alturas camino de la corte española, como en la gran aventura cultural que supuso su descubrimiento científico, intelectual y deportivo a lo largo de los siglos XVIII, XIX y principios del XX.

Pero al final, aquella relación armoniosa y equitativa de mutuo intercambio entre la ciudad y la sierra acabó por alterarse por completo y hoy día la gran urbe arrolladora toma mucho más de lo que da, incapaz todavía de valorar en su justa medida el gran patrimonio que está dilapidando poco a poco frente a sus insaciables demandas de crecimiento urbano, ocio y nuevas infraestructuras.

Estas Memorias del Guadarrama nacieron hace ya más de una década de las impresiones evocadas a su autor durante muchos años por unos paisajes en los que las huellas de su historia grande o pequeña no han sido aún borradas del todo por el olvido o por la tan a menudo irresponsable acción del hombre. En sus páginas se pretende destacar el cúmulo de valores que guarda todavía este relevante espacio tan peligrosamente cercano a la mayor aglomeración urbana del país, y saldar así parte de la deuda que los habitantes de Madrid y Segovia tenemos contraída con el Guadarrama recordando el importantísimo papel desempeñado por las cercanas montañas en la formación de nuestra identidad histórica y cultural. Unos valores ―hoy diríamos «intangibles»― tales como el valioso y todavía poco conocido legado de su antigua toponimia, su pasado carácter fronterizo que tanto influyó en los caminos y comunicaciones de la Castilla medieval, y la memoria histórica de las gentes de la sierra, cuyos desaparecidos oficios y modo de vida dependieron de estos montes durante generaciones.

Hoy día, cuando el término «ecología» ha desbordado impetuosamente su ámbito científico para referirse a un movimiento político de alcance mundial y a un auténtico modo de vida, también hay que recordar a aquellos precursores del conservacionismo español que hace ya más de dos siglos iniciaban los estudios de las ciencias naturales reconociendo por vez primera aquellas cumbres y bosques tan próximos y a la vez tan desconocidos. Igualmente se intenta evocar la labor de los pedagogos, artistas, escritores y algunos de los primeros deportistas, cuya sensibilidad ante aquellos paisajes nuevos y sorprendentes que iban descubriendo les era facilitada por su gran cultura y por una capacidad de recogimiento ante la naturaleza que hoy hemos perdido, y que no podemos menos que comparar con la casi general actitud de esparcimiento de los miles de aficionados a la montaña a los que la «hazaña» deportiva o la «aventura» preparada impiden muchas veces disfrutar del sosegado placer de la contemplación y de la estimulante sensación de las limitaciones del propio esfuerzo. Por último, la segunda parte del libro está dedicada a resaltar la trascendencia particular de cada uno de los más significativos parajes de la sierra.

clip_image002

Uno de los más destacados naturalistas que centraron sus estudios en el Guadarrama, el entomólogo Ignacio Bolívar, junto a sus nietos y su colega francés Rene Oberthur capturando insectos en Peñalara hacia 1934 (Archivo MNCN-CSIC)

 

En los últimos tiempos la sierra de Guadarrama ha venido cobrando un creciente protagonismo en los medios de comunicación a causa del polémico e interminable proceso de declaración de una parte de su territorio como parque nacional, un viejo proyecto hoy recuperado que cuenta ya con casi un siglo de edad a sus espaldas. Cuando en abril de 2001 el gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido entonces por Alberto Ruiz Gallardón, hizo pública la voluntad política de declarar este espacio protegido justamente entraba en la imprenta la primera edición de este libro, por lo que apenas dio tiempo a incluir en la contraportada un breve comentario sobre esta posible declaración. En esta tercera edición, además de nuevos datos que amplían el contenido de diversos capítulos, se le añade uno nuevo dedicado a las incipientes agresiones sufridas por el Guadarrama a comienzos del siglo XX y a los consecuentes primeros intentos de protección, como la campaña emprendida a partir de 1923 por el diario madrileño El Sol para declarar un parque nacional en su territorio. Creo que con todo ello estas Memorias del Guadarrama ganan en perspectiva histórica y quedan mucho más completas.

Se suele decir que los libros, una vez han sido publicados, adquieren vida propia e independiente de la voluntad y los designios de sus autores. En el caso de éste así ha sido precisamente, lo cual es motivo de gran satisfacción para quien esto escribe ya que en sus casi diez años de andadura y a lo largo de dos ediciones parece que ha llegado al limitado pero escogido sector de lectores al que iba dirigido, adaptándose incluso su contenido para una serie documental televisiva sobre la sierra de Guadarrama rodada hace ya tres años y perdida en algún cajón de la cadena pública madrileña. Sin embargo, en lo que toca a las amenazadas montañas que protagonizan la historia narrada en sus capítulos no hay tantos motivos para sentirse optimista, ya que una década es un intervalo de espera demasiado largo en comparación con los plazos que habitualmente se manejan en los procesos de declaración de otros parques nacionales. En este caso llueve, además, sobre mojado si consideramos los más de ochenta años de olvido que acumulaba el proyecto en los polvorientos trasteros de nuestra burocracia. Poderosos intereses económicos en juego vinculados al urbanismo y al negocio de la construcción, en combinación con una evidente desidia por parte de las administraciones regionales responsables, nos han abocado a esta última década de incertidumbre, en la que se ha pasado del entusiasmo inicial al escepticismo, cuando no al más profundo desencanto.

Créditos: Julio Vías, Memorias del Guadarrama, Edciciones La Librería;  Archivo MNCN-CSIC

A %d blogueros les gusta esto: